argos.portalveterinaria.com

Mastocitoma canino (I)

Etiología, diagnóstico y clasificación

miércoles 04 de abril de 2018, 09:09h

El mastocitoma es de los tumores cutáneos más frecuentes en el perro: constituye el 6 por ciento de los tumores caninos en general, y entre un 7 y un 20 por ciento de las neoplasias cutáneas. En el gato es relativamente frecuente, y constituye el 20 por ciento de los tumores cutáneos.

Juan Carlos Cartagena Albertus [1] y Sergio Moya [2]
[1]DVM, MRCVS, MSc, Master University in Veterinary Practice & Therapeutic Investigation, Ac. Sp. Oncology, Ac.Sp. Soft Tissue Surgery, Sp. Endoscopy & Min.Inv.Surgery. GP Cert. Ophthalmology. PgC CertAVP.
[2]LV, MSc, GPCert Neuro, Especialista EAMIS. Director de formación del Hospital Animal Bluecare.
Imágenes cedidas por los autores

Muchos autores han denominado al mastocitoma “el gran imitador”, ya que su aspecto clínico puede confundirse con múltiples lesiones cutáneas.

Su diagnóstico no es complicado, pero su capacidad invasiva y metastásica es impredecible, de forma que resulta casi imposible emitir un pronóstico certero.

Etiología

La etiología no es muy conocida, aunque se han descrito diferentes factores hereditarios, víricos e inflamatorios en la aparición de este tumor.

El mastocitoma ha sido documentado como un tumor en el que existe una predisposición genética. Ha sido descrito en mayor proporción en razas como Boxer, Boston Terrier, Bullmastiff, Bulldog, Setter Inglés, Labrador, Golden Retriever, Teckel, Beagle y Weimaraner, aunque puede darse en todo tipo de razas. En la especie felina el Siamés es el que presenta mayor riesgo de padecer un mastocitoma. Algunos autores mencionan que es más frecuente en razas puras.

Se da por igual en ambos sexos y los animales mayores son los más predispuestos a su aparición, aunque no debería descartarse la posibilidad de que puedan padecerlo los animales jóvenes. En algunas ocasiones se han diagnosticado mastocitomas en animales extremadamente jóvenes.

Actualmente la etiología del mastocitoma es desconocida y se considera multifactorial. Algunos autores sospechan de una etiología vírica, que afectaría a animales inmunodeprimidos, y otros lo han relacionado con una irritación crónica de la piel.

En algunos estudios se han detectado mutaciones del proto-oncogen c-kit (receptor del factor de células primordiales o stem cell factor) que podrían predisponer al padecimiento de los mastocitomas. En otro estudio se demostró que el grado del tumor podría corresponderse con la cantidad de aberraciones cromosómicas.

No obstante, no todos los perros con mastocitomas presentan mutaciones en c-kit. Esto sugiere que no es el único mecanismo para el desarrollo y/o progresión de estos tumores.

La etiología de los mastocitomas felinos es desconocida. No se asocian a ningún virus (FeLV, FIV, FIP, etc.).

Presentación clínica

La presentación clínica del mastocitoma en el perro es muy variable, por lo que debe incluirse en la lista de diagnósticos diferenciales de cualquier masa cutánea. La apariencia clínica del mastocitoma puede ser muy variada y parecerse a numerosas lesiones cutáneas, de etiología tumoral o no (figura 1).

Figura 1. En ocasiones el mastocitoma puede ser confundido con otros tumores como son las verrugas. Esta imagen resulta un buen ejemplo de ello.

Perro

El mastocitoma en el perro se da comúnmente en piel y tejido subcutáneo, y las partes posteriores como las zonas troncales y el área perineal (50 %) son las más comunes. Un 10 % de los casos de mastocitoma se localizan en cuello y cabeza, y un 11 % de los casos son múltiples. Estas formas múltiples son más frecuentes en la raza Boxer. En muchos casos (especialmente en los mastocitomas pobremente diferenciados o de grado histológico II y III) los ganglios linfáticos regionales se encuentran involucrados y pueden existir también metástasis a otros órganos, como hígado, bazo, médula ósea y sangre. Las metástasis pulmonares en este tumor son excepcionales. Las localizaciones extracutáneas sin representación en piel son raras. Podremos encontrarlos en la cavidad nasal, oral, tracto gastrointestinal, etc.

Gato

En el gato encontramos dos presentaciones: la cutánea y la visceral.

Forma cutánea

La cutánea se caracteriza por masas solitarias, firmes y bien delimitadas, sin pelo y que se localizan normalmente en cabeza y cuello, aunque también en patas y en el cuerpo. En un 20 % de los mastocitomas cutáneos felinos encontraremos una presentación multinodular o múltiple (figura 2). La tasa de metástasis al bazo en mastocitomas cutáneos felinos es de cerca del 20 %, por lo que es importante realizar una correcta estadifi­cación del paciente.

Figura 2. Mastocitoma cutáneo múltiple en zona inguinal en perro.

Dentro de la forma cutánea felina distinguiremos, a su vez, una forma histiocítica y otra mastocítica:

  1. La histiocítica es poco frecuente y la veremos más en animales menores de 2 años. El diagnóstico es difícil porque solo el 20 % de las células son mastocitos; el resto son histiocitos, linfocitos y eosinófilos. En algunas ocasiones las formas histiocíticas regresan espontáneamente, y estos pacientes suelen presentar múltiples masas firmes que no pican, sin pelo y a veces ulceradas, pero aparentemente están sanos. Suelen desaparecer en 4-24 meses.
  2. En cuanto a la forma mastocítica, es más frecuente y es similiar histológicamente a los mastocitomas de los perros. Suele ocurrir en animales adultos, de una media de 10 años. Dentro de esta forma encontramos dos tipos: uno compacto o bien diferenciado y otro difuso o anaplásico. La forma compacta es más frecuente (50-90 % de los casos) con un comportamiento benigno, y menos comportamiento metastásico. La forma difusa es menos común y se comporta de una forma más maligna.

Forma visceral

La forma visceral en el gato es más frecuente que en el perro, y constituye hasta el 50 % de los mastocitomas. Se puede desarrollar en el intestino, en el bazo o en ambos sitios y metastatizar a más localizaciones

Comportamiento y evolución

En general, la apariencia clínica de un mastocitoma no permite establecer su grado de malignidad ni definir su evolución.

Podemos distinguir aquellos solitarios, alopécicos, de lento crecimiento, con un tamaño menor de 4 cm y que el dueño observó varios meses antes del diagnóstico, como mastocitomas bien diferenciados. Sin embargo, hay otros mastocitomas de crecimiento rápido, que se ulceran y producen picor, y que se extienden a ganglios regionales u otras partes del cuerpo, que nos harán sospechar que, por su comportamiento, son poco diferenciados.

Existen mastocitomas que se mantienen estables durante meses o años antes de desarrollarse con extrema rapidez; en otras ocasiones se comportan de forma agresiva desde el principio.

La masa tumoral suele estar bien definida y puede estar eritematosa, alopécica, ulcerada o con apariencia de piel normal. El mastocitoma también puede presentarse de forma multinodular cutánea y, en casos avanzados, los tumores pueden crecer hasta más de 30 cm de diámetro o aparecer como una inflamación difusa de amplia extensión cutánea. La presencia de prurito es variable.

Aunque su diagnóstico no entraña demasiadas dificultades, su comportamiento biológico, es decir, su capacidad invasiva y metastásica, es impredecible, de forma que resulta casi imposible emitir un pronóstico certero.

Con frecuencia, los dueños describen que las masas observadas en su animal aumentan y disminuyen de tamaño de forma periódica. Estas diferencias de tamaño están provocadas por el edema local y la inflamación producida por la liberación de histamina y enzimas pro­teolíticas. Este es un dato importante en la anamnesis, ya que permitirá sospechar de la presencia de un mastocitoma. La manipulación mecánica del mastocitoma durante el examen físico provoca la desgranulación de los mastocitos y la rápida inflamación y aparición de edema, eritema y ronchas cutáneas. Esto se conoce como signo de Darier (figura 3) y puede tener una importante significación diagnóstica. Siempre que manipulemos un mastocitoma deberíamos ser cuidadosos ya que podemos desencadenar una reacción anafiláctica. Esto es más frecuente en animales con enfermedad extendida en varias áreas corporales.

Figura 3. Signo de Darier en zona axilar, tres horas después de una punción de aguja fina en un perro con mastocitoma cutáneo y metástasis a ganglio linfático axilar.

La mastocitosis en el perro es rara y solo aparece en fases terminales. Está caracterizada por la infiltración de mastocitos tumorales en la mayor parte de los tejidos, incluida la médula ósea, por lo que también se aprecian en sangre periférica.

Complicaciones clínicas del mastocitoma (síndromes paraneoplásicos)

Las manifestaciones clínicas asociadas al mastocitoma son consecuencia de la liberación local o sistémica de las sustancias biológicamente activas almacenadas en los gránulos del mastocito y que llegan a provocar, en algunas ocasiones, un cuadro más grave o urgente que la presencia del propio tumor. Las más graves son:

  • Aparición de úlceras gastroduodenales.
  • Coagulopatías.
  • Retraso en los procesos de cicatrización.
  • Hipotensión por liberación de gránulos que contienen histamina, prostaglandina y otras aminas vasoactivas durante la manipulación del tumor.

La liberación masiva de los componentes vasoactivos de los mastocitos puede llegar a provocar un shock hipotensivo.

En la mayoría de los casos, los mastocitomas se acompañan de úlceras gástricas localizadas en la región antropilórica y duodeno proximal, producidas por la liberación de histamina que estimula los receptores H2 y por la disminución de la gastrina. Esto llega a provocar síntomas diversos como vómitos, diarrea o anemia, y que son en sí mismos el motivo de visita al veterinario. Estas úlceras pueden llegar a provocar la muerte del animal por peritonitis o hemorragia no controlada.

Las alteraciones en la coagulación se asocian, frecuentemente, a la liberación de heparina por parte de los mastocitos, que puede llegar a provocar hemorragias durante la extirpación quirúrgica o en manipulaciones diagnósticas, como toma de biopsias o aspiraciones con aguja fina. En algunas ocasiones, los defectos de coagulación locales pueden ser tan importantes que la masa tumoral presenta la apariencia de un hematoma o de un tumor vascular. Raramente aparecen coagulopatías sistémicas con alteraciones en los factores de coagulación, a no ser que se produzca una coagulación intravascular diseminada asociada al desarrollo tumoral. También se produce un retraso o defecto de la cicatrización en heridas quirúrgicas, con su consiguiente ulceración, debido a la liberación de enzimas proteolíticas y aminas vasoactivas que se unen a los receptores H1 y H2 de los macrófagos provocando la liberación de factores supresores de los fibroblastos.

Comportamiento biológico

Como ya se comentó, al mastocitoma se le conoce como “el gran imitador” ya que su comportamiento biológico puede dar lugar a múltiples lesiones de la piel.

En principio, todos los mastocitomas deberían considerarse como malignos, aunque con distintos grados.

La capacidad metastásica depende, fundamentalmente, del grado histológico del tumor, teniendo el mastocitoma de grado III una capacidad metastásica del 75 %. La metástasis se localiza fundamentalmente en ganglios linfáticos regionales, bazo, riñones, corazón o múltiples nódulos cutáneos. Es rara la metástasis en pulmones aunque en ocasiones se ha descrito como nódulos difusos.

La metástasis al ganglio está directamente relacionada con la supervivencia del paciente con mastocitoma. La cirugía o la radioterapia sobre un ganglio afectado en un paciente sin metástasis puede proporcionar una supervivencia más larga.

Diagnóstico

Con frecuencia, el propietario acudirá a la consulta debido a una masa que crece y reduce su tamaño. Esto se debe a la degranulación intermitente del tumor. El siguiente paso será la punción de aguja fina.

Citología

El examen citológico de un aspirado del tumor cutáneo-subcutáneo con aguja fina o a partir de adenopatías satélites generalmente es suficiente para realizar el diagnóstico previo a la cirugía.

Citológicamente, los mastocitomas exfolian un elevado número de células redondas o cuboides cuyo principal rasgo diferencial es la presencia de granulaciones intracitoplasmáticas, o bien extracelulares debido a la rotura de las células.

Los gránulos de los mastocitos tumorales no se tiñen con Diff-Quik, por lo que, en caso de sospecha de un mastocitoma, existen otras técnicas de tinción más apropiadas como son el Giemsa o el azul de metileno, debido al efecto de metacromasia que provocan en los gránulos de los mastocitos (figura 4).

Figura 4. Aspiración con aguja fina de un mastocitoma canino bien diferenciado. Nótese el efecto de metacromasia presente en las granulaciones intracitoplasmáticas de los mastocitos tumorales (tinción de Giemsa, 400x). Imagen cedida por Histolab Veterinaria.

El núcleo suele ser redondeado, y a veces puede estar oculto por la gran cantidad de gránulos. En los mastocitomas bien diferenciados (grado histológico I) las células neoplásicas contienen una gran cantidad de gránulos, mientras que en aquellos de mediano o bajo grado de diferenciación (grado histológico II y III) el número de granulaciones es menor, por lo que su diagnóstico es más difícil.

Otro hallazgo citológico característico del mastocitoma es la frecuente presencia entre las células tumorales de un infiltrado más o menos intenso de leucocitos polimorfonucleares eosinófilos (escaso o ausente en el mastocitoma felino).

Las células neoplásicas en los mastocitomas poco diferenciados o anaplásicos (grado histológico III) suelen mostrar criterios evidentes de malignidad, con un mayor o menor grado de pleomorfismo celular (formas celulares redondeadas entremezcladas con células de morfología más ovalada o incluso fusiforme), lo cual puede provocar confusión con otras posibles neoplasias de células redondas o de otro tipo.

Histología

En cualquier caso, la histopatología a partir de una biopsia por escisión o tras la resección quirúrgica completa del tumor cutáneo es necesaria para confirmar el diagnóstico, precisar el grado clínico y añadir otro tipo de información práctica como sería la determinación de si los bordes quirúrgicos se encuentran o no libres de mastocitos tumorales.

Histopatológicamente, un mastocitoma se corresponde con una proliferación neoplásica constituida por células redondeadas o cuboides de bordes normalmente bien definidos que crece con un patrón difuso y trabecular en la dermis. Una cantidad, que puede ser muy variable, de estas células presentan gránulos basófilos en el citoplasma que muestran metacromasia con la técnica especial de tinción de Giemsa o del azul de metileno. El grado de atipia y pleomorfismo celular, así como el índice mitótico, son igualmente variables. Entre las células tumorales se suele observar un infiltrado más o menos intenso de leucocitos polimorfonucleares eosinófilos (escaso o ausente en el mastocitoma felino y más abundante en el de tipo linfocítico) y, de manera ocasional, también es característica la presencia de imágenes de degeneración y necrosis del colágeno dermal y la hialinización de las paredes arteriales.

Clasificación histológica

Las clasificaciones (ver tabla) son importantes pero hay que tener en cuenta las características del animal, del propio tumor y la información que podamos obtener de la investigación molecular.

Sistema de clasificación de grado de Patnaik

Desde un punto de vista práctico, y con un marcado carácter pronóstico, se describen tres grados histológicos de malignidad:

  • Grado I: cuando los tumores están compuestos por células cebadas maduras y bien diferenciadas, hecho que se manifiesta por la presencia de gran cantidad de granulaciones intracitoplasmáticas en casi todas las células tumorales.
  • Grado II: con células de diferenciación moderada y menor número de mastocitos con granulaciones, y escasas figuras de mitosis.
  • Grado III: con células pobremente diferenciadas y pleomórficas y alto índice mitótico, y escasas o a veces ocasionales células que mantienen aún granulaciones citoplasmáticas.

En general, un mastocitoma de grado histológico I (36 % de los casos) es el de mejor pronóstico, con una tasa de supervivencia de 5 años del 94 % y de recidiva del 25 %. Los mastocitomas de grado histológico II (43 % de los casos) muestran tasas de supervivencia de 5 años del 40 % y de recidiva del 44 %, mientras que los de grado histológico III (20 % de los casos) son los de peor pronóstico, con tasas de supervivencia de 5 años del 6 % y de recidiva del 76 %.

Grado de Kiupel o 2 Tier System

La clasificación del grado de Kiupel o 2 Tier System parece predecir mejor el comportamiento biológico del tumor y divide a los mastocitomas en dos grados: alto y bajo.

Para ello, la clasificación se basa en las características histopatológicas del tumor. Así, los mastocitomas de alto grado deberán cumplir los siguientes criterios en 10 campos microscópicos histopatológicos: siete o más figuras mitóticas, tres o más células multinucleadas, tres o más núcleos atípicos y más del 10 % de los mastocitos neoplásicos con un diámetro nuclear de al menos el doble del de un mastocito normal (cariomegalia).

Según esta clasificación, la supervivencia asociada al grado alto sería de unos 4 meses, mientras que para el grado bajo sería de 2 años.

La utilidad de la citología para la aplicación de un grado histológico es interesante, pero necesitaremos una confirmación histopatológica ya que, de lo contrario, consideraremos que más de un 30 % de mastocitomas de bajo grado son de alto grado, y que casi un 15 % de los de grado alto son grado bajo. Esto último es mucho más grave de cara a la aplicación de un tratamiento y un pronóstico.

Pronóstico

Para el pronóstico, además del grado histológico es importante establecer el grado clínico de la enfermedad, para lo que es necesaria la realización de aspirados de ganglios linfáticos regionales, radiografías abdominales, ecografías, biopsia de órganos abdominales aparentemente afectados (como hígado y bazo), aspirado de médula ósea, hemograma, bioquímica sanguínea y urianálisis.

Bibliografía disponible en www.argos.grupoasis.com/bibliografias/mastocitoma196.doc

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.