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Consideraciones de la operación cesárea en la perra

Última actualización 10/12/2007@00:00:00 GMT+1

La operación cesárea es una intervención que la mayoría de veterinarios realiza muchas veces a lo largo de su carrera profesional. La decisión de realizar la cirugía en casos de distocia se toma con frecuencia de manera subjetiva y deben tenerse en consideración todos los aspectos involucrados en busca de los mejores intereses para la perra, los cachorros y  el propietario. Recordemos cuáles son esas condiciones, ¿qué dicen las estadísticas y los nuevos enfoques?

Autores: Jorge Mario Cruz A1.,Jaime A. Osorio2.

1Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad  de Caldas.
2Grupo de Investigación en Ciencias Veterinarias (Cienvet).

 

INTRODUCCIÓN:

La operación cesárea es una intervención que la mayoría de veterinarios realiza muchas veces a lo largo de su carrera profesional. La decisión de realizar la cirugía en casos de distocia se toma con frecuencia de manera subjetiva y deben tenerse en consideración todos los aspectos involucrados en busca de los mejores intereses para la perra, los cachorros y  el propietario (Gilson, 2003; Wykes y Olson, 2003).

Entre el 60 y el 80% de los casos de distocia requieren de intervención quirúrgica, mientras que del 20 al 40% restante puede ser resuelto mediante tratamiento médico y manipulación externa. Es común la creencia de que se obtienen mayores beneficios para la perra y para los fetos con la operación cesárea programada, pero en estudios realizados en mujeres y en animales de compañía se observó una tasa más alta de complicaciones con esta intervención que con el parto natural. Además el parto es un proceso fisiológico y estimulante para el desarrollo del feto, y su omisión puede ser inapropiada (Linde-Forsberg, 2005;
Gilson, 2003)


INDICACIONES:

La gestación de la perra dura 63 días en promedio. El rango normal es de 57-67 días. En general los cachorros son viables a partir del día 56. Algunos criadores prefieren hacer solo un servicio para calcular con más precisión la fecha del parto, si la perra tuvo varios servicios se tendrá en cuenta la fecha del ultimo.

Los propietarios suelen preguntar cuáles son los signos inminentes de parto, posiblemente el signo más fidedigno es la marcada pero pasajera disminución de la temperatura corporal, que se produce de 10 a 24 horas antes de la primera etapa del parto, la temperatura puede descender hasta 35.8ºC, y se considera a partir de los 37ºC. Debe recordarse que la temperatura es subnormal los últimos días de la gestación (37.7ºC). Si han pasado 24 horas después de dicho descenso y no se ha iniciado el proceso de parto, se sospechará de inercia uterina primaria.

No es un signo de parto inminente  la descarga mucoide que suele observarse los últimos días de gestación y que puede desaparecer pocos días antes del parto o persistir hasta que este se produce.

Clásicamente el parto se ha dividido en tres etapas:

• Primera etapa: relajación y dilatación progresiva del cérvix.
• Segunda etapa: expulsión de los  fetos.
• Tercera etapa: expulsión de membranas fetales. Generalmente se sobrepone con la segunda etapa.

La primera etapa es muy variable en duración y síntomas. En promedio dura de 6-12 horas, pero puede extenderse hasta 24 horas en perras normales. Se han observado perras  que expulsan los fetos sin ningún síntoma de esta etapa.

La primera etapa  se reconoce por los cambios en el comportamiento, la perra aparece inquieta, temblorosa, jadeante, anoréxica, hace nido y puede presentar vómitos ocasionales.

La etapa de expulsión fetal suele durar  de 6-12 horas, ciertas perras normales pueden tardar hasta 24 horas. En esta etapa se observan contracciones, que se inician con intensidad moderada hasta hacerse más vigorosas. El primer cachorro puede tardar en nacer de 20-60 minutos, luego de comenzar las contracciones. Los nacimientos subsiguientes pueden fluctuar entre 5 minutos y 4 horas. Algunas perras dan a luz 2-3 cachorros en un lapso de 15-30 minutos y luego descansan varias horas. Si han pasado cuatro horas desde el nacimiento del último cachorro y no se han producido más nacimientos, la perra debe evaluarse para distocia.

Cuando una perra contrae en forma vigorosa durante 20 minutos o más y no se produce un nacimiento, se presume de distocia obstructiva. Las perras que han padecido distocias obstructivas no resueltas, agotan la musculatura uterina y desarrollan la denominada inercia uterina secundaria, si el clínico resuelve la obstrucción pero aun quedan muchos cachorros por nacer en una perra fatigada, la cirugía esta indicada, cuando solo queda un cachorro por nacer después de solucionar la obstrucción, posiblemente el tratamiento médico tenga éxito (Cruz, 1999).

La perra con buen comportamiento lamerá los cachorros, cortará el cordón umbilical y mantendrá limpia la zona de parto. Ocasionalmente las perras primíparas o inexpertas se muestran confusas, en estos casos debe liberarse el cachorro de las envolturas placentarias y con una toalla se frotará vigorosamente para estimularle  a respirar.


La inercia uterina primaria es una condición patológica del parto en la cual la perra desarrolla la primera etapa en forma normal, pero no pasa a la etapa de contracciones, en la opinión de uno de los autores (JMC), es una de las causas más frecuentes de distocia, no se conoce la etiología de esta condición, se observa con más frecuencia en gestaciones de un solo feto, o gestaciones con muchos cachorros. La inercia uterina primaria no responde a la oxitocina y requiere cesárea.

Las membranas fetales normalmente salen durante la segunda etapa, ya que los cachorros suelen estar envueltos en ellas, algunas veces se alterna el nacimiento de algunos cachorros con la expulsión de varias membranas.

Una secreción espesa verdosa acompaña la separación placentaria y puede observarse durante las tres etapas del parto, este pigmento se debe a la útero-verdina, la cual resulta de la ruptura de eritrocitos en la placentea. Si se observa útero-verdina y no se han producido contracciones uterinas hace varias horas, se sospechará de distocia, ya que la separación placentaria de al menos un cachorro se produjo y este sufrirá anoxia si no se interviene. En estos casos resulta muy útil el examen ecográfico de los cachorros, cuando existe desprendimiento de placenta en presencia de bradicardia fetal (lo normal son 200 latidos por minuto) el clínico deberá inclinarse por una alternativa más agresiva que la terapia médica, especialmente si quedan varios cachorros por nacer (Hutchison, 2005).

La realización de una operación cesárea esta indicada  debido a  condiciones  maternas o fetales (Linde-Forsberg, 2005; Gilson, 2003; Wykes y Olson, 2003; Fingland, 1996),  las causas más frecuentes incluyen:

• Factores fetales:
 Monstruosidades fetales: Anasarca, Hidrocefalia.
 Anormalidades de la presentación.

• Factores maternos:
 Pelvis estrecha: inmadurez, fractura.
 Anormalidades vaginales: Bandas, estenosis, hiperplasia y prolapso.
 Anormalidades uterinas: Inercia uterina primaria o secundaria.


La operación cesárea practicada de forma profiláctica debe cuestionarse éticamente si se realiza para ayudar a la propagación de razas o líneas genéticas que tienen dificultades para su reproducción sin intervención. (Linde-Forsberg, 2005).

Ciertas razas como el Chihuahua y el Bulldog inglés, con frecuencia requieren operación cesárea debido a la alta incidencia de distocia, en otras razas como en el San Bernardo, el Greyhoud, el Dachshund, el Scottish terrier y el Poodle miniatura es también frecuente la ocurrencia de distocia (Wykes y Olson, 2003; Fingland, 1996).

Para llevar a cabo satisfactoriamente una operación cesárea es de gran importancia un apropiado tratamiento previo de la perra, incluyendo una adecuada estabilización fisiológica, una preparación quirúrgica rigurosa en aspectos como la asepsia y la planeación de una   anestesia segura. Cuando se toma la decisión de realizar la cirugía, pueden haber transcurrido varias horas desde el inicio del trabajo de parto, pudiendo estar el animal fisiológicamente comprometido. Las anormalidades pueden incluir agotamiento físico, deshidratación, desequilibrio ácido-básico, hipotensión, hipocalcemia e hipoglicemia. Se debe realizar un adecuado examen clínico acompañado de las pruebas de laboratorio necesarias que indiquen el estado del animal. La preparación para la cirugía se realiza en forma rápida, eficiente y tranquila antes de la inducción anestésica (Linde-Forsberg, 2005; Gilson, 2003).

Cuando la distocia es de larga duración es posible encontrar necrosis uterina en uno o ambos cuernos, situación que tradicionalmente se ha corregido con ovariohisterectomía. Si la perra es valiosa existe la alternativa de eliminar solo el cuerno afectado, preservando a si la capacidad reproductiva del animal (Seyrek-intas  et al, 2004).


ANESTESIA

Varios protocolos anestésicos han sido recomendados para animales en gestación. El cirujano debe considerar las ventajas y desventajas de cada protocolo de acuerdo a la situación de la perra y los cachorros. Si la camada esta viva y la perra se conserva en buen estado, la prioridad será para ambos y las posibilidades son buenas si se eligen los fármacos adecuados. Cuando la camada murió la perra suele presentar algún grado de deterioro y se convierte en un paciente quirúrgico más delicado.

Puede usarse  la administración epidural de anestésicos locales como la Lidocaina, o anestesia general con la combinación de diferentes drogas. La primera elección tiene la desventaja de  requerir sedación pesada o anestesia  general para poder realizar la punción lumbo-sacra sin molestias para el paciente, si bien, es una alternativa excelente en perras normales o  toxemicas con la camada muerta. Uno de los autores (JMC), aplica un bolo de propofol (4mg / kg / IV) y posteriormente realiza la punción lumbo-sacra con 0.7 ml de lidocaína 2 %  con epinefrina, por cada 10 cm de columna vertebral, medida desde la articulación atlanto-occipital hasta la primera vértebra coccígea (Figura 1).

 

La premedicación con tranquilizantes es generalmente omitida para minimizar la depresión fetal cuando se utiliza anestesia general (Muir et al 2007; Hutchison 2005), si bien, las benzodiazepinas no se asocian a depresión cardiorespiratoria en el feto (Muir et al, 2007). Se debe reducir al máximo el tiempo desde la inducción hasta la extracción de los fetos, después de retirar los cachorros del útero se pueden utilizar las técnicas de anestesia de rutina (Gilson, 2003; Fingland, 1996).

Tres de los protocolos recomendados de anestesia general para la operación cesárea son:

Protocolo 1
Meperidina  2 mg / kg / IM. Inducción propofol 3-6 mg / kg / IV, mantenimiento con      bolos adicionales de propofol, 30% de la dosis total inicial calculada en la inducción.

Protocolo 2
Inducción con Ketamina 5-10 mg/kg y Diazepam 0.25 mg/ kg IV, mezclados en   la misma jeringa. Mantenimiento con bolos adicionales de la mezcla.

Protocolo 3
Inducción con Dizepam 0.25 mg/kg y propofol 3-6 mg / kg / IV
Mantenimiento con isoflurano o sevoflurano.

En todos los protocolos se recomienda aplicar un Antiinflamatorio no esteroideo al final de la intervención, si la perra no presenta daño renal. Con frecuencia se utiliza el ketoprofeno 0.2-0.5 mg / kg / IV (Otero, 2004).


TÉCNICA QUIRÚRGICA:

Como se menciono anteriormente la perra debe estar completamente preparada, sobre la mesa en la posición adecuada y con la piel desinfectada antes de aplicarle el fármaco inductor si se eligió la alternativa de anestesia general, pero se tendrá en cuenta que el animal debe preparase en decúbito lateral y que solo se posiciona en decúbito dorsal poco antes de la inducción para evitar que el peso del útero comprima la vena cava caudal y la aorta (Muir et al, 2007; Hutchison, 2005).

Al dar el bolo anestésico el cirujano actuara con la mayor rapidez para extraer los cachorros, inicialmente aborda el abdomen a través de una incisión en la línea alba que va desde el ombligo hasta el pubis, en algunas perras con camadas numerosas es posible que halla que prolongar hacia craneal unos cuantos centímetros la incisión.

El útero se extrae con delicadeza, ya que algunos animales pueden presentar deterioro de la pared visceral.  Una vez exteriorizado  el útero se aísla del resto del abdomen con torundas humedecidas en suero fisiológico (Figura 2). Se practica una incisión en el cuerpo de la víscera ya sea en su aspecto dorsal o ventral.  Los cachorros se extraen con delicadeza separando cada placenta del endometrio (Figura 3), esto genera una hemorragia más o menos intensa que suele cohibirse aplicando oxitocina una vez se acaba la intervención, para que el útero disminuya rápidamente de tamaño al contraerse.


 
Los cachorros que están en los extremos de los cuernos son más difíciles de extraer, pero mediante presión externa suave se aproximan a los dedos del operador que  previamente introdujo por la herida uterina. Se revisa el canal del parto y cada cuerno uterino para comprobar  que no queda ningún cachorro.

La pared uterina se sutura en dos capas con material sintético absorbible del 3-0 en perras pequeñas y del 2-0 en perras grandes. La primera sutura es del tipo sero-muscular simple continua y no involucra el endometrio (Figura 4), sobre esta se realiza una sutura de Cushing para invaginar la primera (Figura 5). Al realizar las suturas se tendrá en cuenta que conviene tirar con fuerza del hilo ya que la involución uterina es muy rápida y si no se hace de esta forma las suturas quedarían flojas en el postoperatorio inmediato.

 


Luego de suturar el útero este se lava con abundante suero fisiológico y se introduce al abdomen. La pared abdominal se cierra como de costumbre.

 

CUIDADOS DE LOS  NEONATOS Y LA PERRA

La resucitación neonatal será realizada inmediatamente por los ayudantes. Se deben pinzar los vasos umbilicales y retirar las membranas amnióticas para limpiar al neonato y estimular la respiración. Los fluidos la cavidad oral y los orificios nasales se eliminan, con torundas de algodón o con un balanceo suave del animal con la cabeza hacia abajo.

Si la respiración espontánea no se hace evidente, se  instaura respiración artificial a través de intubación endotraqueal o con respiración boca a boca, se puede estimular farmacológicamente con la administración de Doxapram  1-2 gotas PO. Si se usaron opiáceos como parte del protocolo anestésico se puede dar  Naloxona 1-2 gotas PO. La oxigenoterapia es instaurada si se presenta cianosis o depresión respiratoria. Después de algunos minutos se remueve la pinza del ombligo y el muñón se sumerge en solución de Yodopovidona 1%. Si la hemorragia persiste se liga el ombligo. El neonato es rápidamente examinado para descartar defectos congénitos (paladar hendido, atresia anal, hernias y deformidades de las extremidades). Se coloca a los neonatos sobre un campo aséptico y temperatura controlada con bolsas de agua caliente (Gilson, 2003; Fingland; 1996, Cruz, 1999).

Los neonatos son llevados con la madre una vez estén recuperados de los efectos de la anestesia. Si la perra los rechaza, frotar líquidos placentarios o vaginales en la piel de los cachorros puede facilitar la aceptación. Algunas hembras pueden requerir bozal o ser tranquilizadas. Se debe asegurar la presencia y consumo de calostro por parte de los cachorros (Gilson, 2003; Fingland, 1996). 


COMPLICACIONES

Las complicaciones quirúrgicas potenciales incluyen hemorragia, hipovolemia e hipotensión, laceraciones uterinas y trauma del los tractos gastrointestinal y urinarios. Cuando la viabilidad de todo el útero es cuestionable, la OVH es realizada conjuntamente con la cesárea, esto no tiene efectos adversos en la producción de leche, pues las encargadas en mantener la lactancia son la prolactina y el cortisol y no las hormonas ováricas. Las complicaciones a largo plazo pueden incluir endometritis, mastitis, infección de la herida y peritonitis (Gilson, 2003; Fingland, 1996).

Aunque se pueden efectuar múltiples cesáreas en una hembra, la cicatrización uterina originada en las operaciones puede evitar placentaciones futuras, y las adherencias peritoneales  producidas complican las celiotomías subsecuentes (Fingland, 1996).

LECTURAS RECOMENDADAS:

1. Cruz JM. Compendio de Medicina v Cirugía Canina. Medellín. Editorial Lealon. 1999. p 175-178.

2. Fingland RB. Cirugía de ovarios y útero. En: Birchar SJ, Sherding R. (Ed): Manual Clínico de Pequeñas Especies. México. McGraw-Hill, Inter-Americana, Editores. 1996. p1081-1084.


3. Gilson SD. Cesarean section. In: Slatter D. (Ed). Textbook of Small Animal Surgery.3ed. Philadelphia. Saunders. 2003. p1517-1520.

4. Hutchison RV. Elective caesarean sections: Risk, planning and timing. In: Iams Pedriatic Care Symposium, The North American Veterinary conference, Jannuary 11, 2005. Disponible en www.ivis.org


5. Linde-Forsberg C. Adnormalities in Pregnancy, parturition and the periparturient period. In: Ettinger SJ, Felman EC. (Ed). Textbook of Veterinary Internal Medicine. 6ed. Pilaelphia. Saunders. 2005. p1655-1667.

6. Muir WW, Hubell JA, Bednarski RD. Handbook of Veterinary Anaesthesia. St. Louis. Mosby, Elsevier. 2007, 422-427.


7. Otero P. Dolor, evaluación y tratamiento en pequeños animales. Buenos Aires. Inter-Médica. 2003. p260.

8. Seyrek-intas K, Wehren A, Nak Y, Ter HS, Yilmazbas G, Gokhan T, Bostedt H. Unilateral hysterectomy (cornurctomy) in the bicht and its effect on subsecuent fertility. Theriogenology.  2004 (61): 1713-1717.


9. Wykes PM, Olson PN. Normal and abnormal parturition. In: Slatter D. Textbook of Small Animal Surgery. 3ed.Philadelphia. Saunders. 2003. p1510-1517.

 

 


 

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    Últimos comentarios de los lectores (8)

    4692 | ange - 04/05/2014 @ 03:11:38 (GMT+1)
    Buenisima informacion : estudiante auxiliar Veterinaria
    3998 | Moderador del foro - 23/07/2013 @ 11:40:18 (GMT+1)
    Estimado Pablo:
    Este artículo lleva mucho tiempo publicado en PV, de antes de que Grupo Asís se hiciese cargo de la web. Le recomiendo que plantee su duda directamente al autor principal del mismo. Hemos encontrado este email suyo de la Universidad: mario.cruz@ucaldas.edu.co
    ¡Un cordial saludo!
    3995 | pablougartemendia - 23/07/2013 @ 05:15:38 (GMT+1)
    Buenas noches mi consulta es debido a que habitualmente utilizo en cesáreas combinación de xilacina ketamina pero he tenido algún que otro problema de depresión fetal. Mi consulta es si al combinar diazepan ketamina se minimiza este problema. aguardo respuesta gracias
    3915 | Majo Galvez - 20/06/2013 @ 06:09:03 (GMT+1)
    Se puede morir una perra chihuahua si se le dio agua un poco despues que se le practico una cesaria?
    2884 | Moderador del foro - 04/06/2012 @ 10:14:01 (GMT+1)
    Estimada Rocío:
    Como hemos comentado en muchas ocasiones anteriormente, Portal Veterinaria es una web de información técnica para veterinarios, estudiantes de veterinaria y afines.
    No podemos responder consultas de propietarios, por dos motivos: el primero es que, te digan lo que te digan, dar un diagnóstico sin visitar a un animal es una irresponsabilidad; el segundo, menos importante que el primero pero también a tener en cuenta, es que estaríamos entrando en competencia desleal con los compañeros veterinarios que están en sus consultas y que te pueden aconsejar profesionalmente.
    Nuestra recomendación siempre, ante cualquier problema que tenga tu mascota, es que acudas a la consulta del veterinario.
    Gracias por tu interés y tu compresión. ¡Saludos!
    2882 | Rocio - 03/06/2012 @ 14:20:35 (GMT+1)
    Hola, mi nombre es Rocio,

    Mi caso es algo complicado, por lo menos para mi, que no se de que manera actuar.

    He adoptado a una perrita de una refugio de animales, es una embrita Bulldog de 4 años, me la traje a casa porque los dueños del refugio son amigos y me dijeron que esta perra necesitaba una familia urgente.

    Tiene 4 años y ha parido por cesarea 4 veces, en la ultima tubo un desprendimiento uterino.

    La perra esta debil, bajo peso, alguna infeccion en los oidos pero sin importancia..

    el tema esque el ultimo parto fue hace unos 6 meses..

    estoy preocupada porque no se que sera mejor para ella, ni que conseccuencias tiene un desprendimiento de utero, mi intencion esque no tenga que sufrir ni un parto mas y que viva tranquila.

    Castrarla sera bueno??

    Gracias anticipadas!!!! me seria de gran ayuda aclararme un poco!!
    2749 | alberto gomez munguia - 19/04/2012 @ 09:50:55 (GMT+1)
    Alguna literatura recomienda que la operacion cesárea se inicie cuando la perra tenga las primeras contracciones, debido a la necesarea intervencion de una enzima que se produce en ese momento preciso y que activa los pulmones de los cachorros, si no estos pueden morir en las siguiente 3-4 horas de su nacimiento.Gracias de antemano por la informacion.
    2222 | nieves lazo - 08/09/2011 @ 15:24:10 (GMT+1)
    Se le puede realisar la cesaria a una perra con 59 dias de gestacion?
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