Según nuevo estudio, la MCD es muy frecuente en canes de esta raza
Última actualización 15/11/2010@12:16:38 GMT+1
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| (Foto: Sxc.hu) |
A pesar de que la miocardiopatía dilatada (MCD) en Doberman Pinschers es una patología de herencia autosomica dominante, poco se conoce acerca de su prevalencia, por lo que veterinarios investigadores recomiendan las pruebas de detección.
El Dr. Gerhard Wess de la Clínica de Medicina para Pequeños Animales de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, junto a un equipo de investigadores, evaluó la prevalencia de MCD en perros de raza Doberman de distintas edades en un estudio prospectivo longitudinal.
Para ello, durante la investigación se estudiaron un total de 412 Dobermans en una serie de 775 exámenes. Cada examen incluyó una ecocardiografía y un electrocardiograma de 24 horas (Holter). La miocardiopatía se definió con un valor de más de 100 contracciones ventriculares prematuras (CVP) por 24 horas en Holter o un hallazgo ecocardiográfico anormal. Los autores del estudio escribieron en la Revista de Medicina Veterinaria (Journal of Veterinary Medicine) que la prevalencia acumulada incluyó a todos los perros con MCD y los perros sanos mayores de 7 años de edad.
Los resultados muestran que la prevalencia de MCD fue muy común, especialmente en perros más viejos. La prevalencia de la patología en los distintos grupos de edad fue el siguiente: en el grupo de edad 1 (1 a < 2 años) la prevalencia fue del 3,3%, en el grupo de edad 2 (2 a < 4 años) la prevalencia fue de 9,9%, en el grupo de edad 3 (4 a < 6 años) la prevalencia fue del 12,5%, en el grupo de edad 4 (6 a < 8 años) la prevalencia fue de 43.6%, y en el grupo de edad 5 (> 8 años) la prevalencia fue de 44.1%. La prevalencia acumulada de miocardiopatía en Doberman Pinschers fue del 58,2%. Los investigadores observaron una distribución por sexos iguales, sin embargo, los machos mostraron cambios ecocardiográficos antes que las perras, que poseían muchas más contracciones ventriculares prematuras.
El Dr. Wess y su equipo concluyeron que la prevalencia de miocardiopatía dilatada en Doberman Pinschers parece ser muy alta. Asimismo, los autores escribieron que la manifestación de la enfermedad y su progresión parecen ser diferentes entre los perros machos y las hembras. Por lo tanto, los científicos recomiendan a realizar a los Doberman, a partir de dos años de edad, pruebas anuales de detección de MCDs, mediante un examen de Holter y una ecocardiografía.
Referencias: J Vet Int Med 24(3):533-538