En 2050, España será el país de la Unión Europea con mayor proporción de jubilados y menos personas en edad de trabajar. La actual calidad de vida hace que cada vez vivamos más y en mejores condiciones. El incremento de este sector de la población tiene dos lecturas. Por un lado, la catastrofista, que expone graves consecuencias económicas; por otro, la que ve el lado positivo de esta situación y plantea cómo aprovechar la experiencia de estas personas en vez de considerarlas una carga. Esa idea fue el germen de Séniors Españoles para la Cooperación Técnica (SECOT,
www.secot.org), entidad creada en 1989, por iniciativa del Círculo de Empresarios con el apoyo de las cámaras de comercio. La filosofía de esta organización es simple; en palabras de Carlos García Cebrián, secretario general de SECOT, “el objetivo de la asociación es enriquecer y extender la vida activa de directivos, empresarios y profesionales prejubilados o jubilados, mediante actividades de asesoramiento y consultoría a emprendedores, pequeñas empresas y entidades no lucrativas, en las que se aprovechan los conocimientos y
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| Carlos García Cebrián |
experiencia acumulados durante su vida activa y se ayuda a colectivos que, por lo general, no pueden costear una consultoría comercial convencional”.
El perfil de los SéniorsSECOT cuenta en la actualidad con más de 1.000 socios voluntarios (los llamados Séniors), de los cuales más de un tercio son ingenieros, principalmente industriales. “Aproximadamente otro 30% son titulados en áreas económicas (Ciencias Económicas, Empresariales, Profesores Mercantiles, Auditoría); y el resto están bastante repartidos (químicos, aparejadores, profesionales de la enseñanza, humanidades, etc.). También tenemos algún veterinario”, explica Carlos García. “Prácticamente todos ellos han sido directivos en empresas de todos los sectores económicos, y muchos han creado y dirigido sus propios negocios; algunos mantienen aún actividad profesional o empresarial”.
El perfil del asesoradoSECOT atiende a un sector de la población activa que no puede costearse acudir a un consultor comercial para recibir asesoramiento. “Los colectivos típicos son los emprendedores, trabajadores autónomos, microempresas (2-3 trabajadores) y personas que buscan una actividad económica como autoempleo”, expone García. “En algunos casos, y si la capacidad económica de nuestros asesorados lo permite, pedimos una pequeña aportación como ayuda a la cobertura de nuestros gastos generales; como toda organización, necesitamos un mínimo de estructura para funcionar. Si con nuestra ayuda, el emprendedor o pequeño empresario tiene éxito en sus proyectos, le invitamos a que se una a SECOT como miembro colaborador”.
Esta labor de asesoramiento no sólo resulta beneficiosa para las personas que solicitan ayuda a la asociación; supone una inyección de energía para todos aquellos que consideran que aún tienen mucho que ofrecer y que no ven la jubilación como una retirada del mundo activo. Además de la satisfacción de ayudar a otros a levantar su proyecto de futuro, los Séniors deben asumir el reto de estar constantemente al día de los avances del mercado, de las nuevas fórmulas empresariales, de la legislación, etc. para poder ofrecer la mejor solución a los problemas que les plantean los pequeños empresarios.
Dudas más habituales |
Las consultas más frecuentes que recibe SECOT de pymes ya establecidas son aquellas relacionadas con aspectos financieros o problemas de rentabilidad. “Las dificultades económicas de estos meses han afectado especialmente a las pequeñas empresas que son las que menos capacidad negociadora tienen con las entidades financieras”, explica García; “los problemas derivados de la disminución del volumen de negocio en casi todas las empresas hacen que la rentabilidad se haya reducido o tengan pérdidas, por lo que deben plantearse la forma de reconducir el negocio para sobrevivir. En muchos casos, la consulta implica rediseñar la estrategia de la pyme de acuerdo con las capacidades de su organización”.
En cuanto a los emprendedores, las consultas son muy variadas. “Es muy normal que el emprendedor tenga una idea en la cabeza pero no sepa cómo llevarla a cabo y, muchas veces, ni siquiera si va a ser negocio. Convertir esa idea en un negocio rentable no es fácil y es ahí donde SECOT les ayuda mediante el proceso de preparación de un plan de empresa, en el que se tocan todos los aspectos relevantes para progresar una idea paso a paso hasta convertirla en una realidad, así como su seguimiento posterior (tutorías) si el asesorado lo requiere”. |
Ser empresario en EspañaEl contacto con emprendedores hace que los Séniors tengan una idea muy clara del mercado laboral español y de sus carencias. Según García, “aunque hay muchas pequeñas empresas que son modelo de organización y gestión, hay todavía un gran número de ellas que presentan desventajas competitivas en áreas tales como planificación estratégica,
marketing, organización y recursos humanos, así como en el uso productivo de las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC)”.
El tamaño de una empresa no resta dificultades a su gestión. “Los negocios deben dirigirse con técnicas modernas de gestión con independencia de su tamaño, usando las herramientas disponibles y que, en la mayoría de los casos, no son utilizadas —y ni siquiera conocidas— por el pequeño empresario. Toda empresa, por pequeña que sea, debe tener su plan estratégico; aunque suena muy rimbombante, se trata simplemente de tener una idea clara de cuáles son sus ventajas y desventajas competitivas, en qué sectores le interesa estar y a qué clientes quiere dirigirse. Asimismo, debe utilizar técnicas de marketing para promover sus productos y para encontrar nuevas formas de comercializarlos. En cuanto a organización y recursos humanos, el pequeño empresario tiene que evaluar la calidad profesional y adecuación a los objetivos de las personas que trabajan para él, disponiendo de colaboradores que contribuyan de forma eficiente (relación coste-beneficio) a la consecución de los objetivos de la empresa”, afirma.
Respecto al uso de la tecnología, el secretario general de SECOT es claro, “en la actualidad, existen los medios adecuados a cada tamaño de empresa; vivir de espaldas a los nuevos avances tecnológicos reduce las posibilidades de supervivencia de la pyme, bien por el aumento de costes, por la dificultad de acceso a nuevos mercados, o por ambos motivos a la vez”.
La idea de acudir a los mayores en busca de consejo es tan antigua como el propio ser humano. Aprender de los errores y aciertos de otros puede suponer la diferencia entre ser propietario de una pequeña empresa sólida, solvente y con unos objetivos claros o ser un negocio como tantos otros que se limita a intentar subsistir. Nunca antes el emprendedor había contado con tantas herramientas como guía en el complicado mundo empresarial; las armas están ahí, tan sólo hay que ser consciente de su existencia y utilizarlas.