Ángel Cascales Sedano1, José Luis Castells Navarro2, José María Rodríguez Linde3, Eloy Serrano Bonillo41Biólogo y veterinario. angel.cascales@terra.es
2Veterinario especialista en pequeños animales, cirugía y exóticos. jlcastellsnavarro@yahoo.es
3Director técnico y veterinario de la Reserva Zoológica del Desierto de Tabernas.
4Conservador y biólogo de la Reserva Zoológica del Desierto de Tabernas.
OASYS, parque temático del Desierto de Tabernas (Almería)
Ctra. N-340, km 04200
Tabernas (Almería)
Tel.: 950 365 236 / 950 362 931
Fax: 950 362 884 / 950 362 930
poblado@playasenator.comPara ver todas las fotos de este artículo, entre en esta GALERÍA DE IMÁGENES.El correcto manejo de los puercoespines surafricanos (
Hystrix africaeaustralis) es básico para poder llevar a cabo cualquier intervención que se plantee realizar con ellos. Por un lado, se trata de disminuir al máximo el estrés de la captura y evitar cualquier tipo de lesión que se les pueda provocar y, por otro, evitar cualquier posible riesgo para el personal encargado de su contención. Aunque se trata de roedores de unos 10-24 kg de peso, no hay que confiarse ni lo más mínimo ya que disponen de una formidable defensa exterior capaz de provocar serias lesiones. Ante la más mínima situación de alarma, el puercoespín va a levantar su dispositivo de púas que impedirán cualquier aproximación de los cuidadores. Además, esas espinas y púas van a ser desprendidas o rotas de una forma muy fácil, con lo cual se provoca un deterioro estético del ejemplar.
En el manejo de estos animales, como en el de cualquier otro tipo de especie no doméstica, es muy importante tener el material y el personal necesario previamente preparado para la captura.
Hay que evitar lesiones y minimizar el estrés |
| Figura 1. Recinto menor, donde se ubica una caja de madera en la que va a ser introducido el puercoespín que se pretende inmovilizar. |
En este caso, los cuatro machos y una hembra (erróneamente sexada) habían sido apartados del recinto de exhibición el día anterior a la intervención, manteniéndolos juntos en una instalación cerrada al público, donde es más fácil realizar el control previo a la cirugía (se les iba a vasectomizar, intervención que se detallará en al tercera parte de esta serie), así como todas las acciones de contención y captura.
En esta instalación cerrada se dispone a su vez, separado mediante un sistema de puerta accionada desde su exterior, de otro espacio de menor tamaño, donde se aloja al ejemplar que va a ser inmovilizado. Para separar al ejemplar del resto del grupo y para dirigirlo hacia la zona de menores dimensiones, se ha empleado un escudo de madera grande y un bastón de madera. Cuando el puercoespín se introduce en esta zona, se le dirige hasta una caja de madera existente aquí y que tiene entrada por un extremo, pero el otro extremo está cerrado por la malla metálica de la instalación (de manera que su única salida es por el mismo lugar de entrada). En lo que ahora es la salida de la caja, se ha dispuesto una red de tamaño adecuado para cubrirlo, y de este modo capturar al animal (figura 1). Una vez dentro de la red, para evitar los movimientos bruscos, se procede a “bloquearlo” mediante un escudo de madera pequeño a cada uno de los lados del animal (figura 2). De esta manera, ya sin riegos, se procede a inyectar un agente químico adecuado (figura 3).
En el momento en que el animal se encuentra prácticamente dormido, será trasladado, en un trasportín adecuado, a las instalaciones donde se realizará la preparación para la cirugía. Este momento se utiliza también para la lectura del peso corporal y del microchip, o para su colocación en el caso de que no lo tenga o se haya perdido (figuras 4 y 5).
Es interesante extraer sangre para realizar una analítica sanguínea y un perfil bioquímico (figura 6). La extracción se ha realizado de la extremidad delantera. Respecto a este punto, igual que a la hora de coger una vía para administrar suero intravenoso, destacar la dureza de la piel y el tejido subcutáneo, que dificultan notablemente estas tareas (figura 7).
Cuando se coloca al animal anestesiado sobre la mesa de cirugía se le aplica pomada oftálmica en los ojos y se dispone un paño suave alrededor de la cabeza para protegerlos (figura 8).
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| Figura 4. Lectura del microchip y pesaje. |
Después de la intervención quirúrgica Una vez finalizada la cirugía, dejamos al animal en un lugar tranquilo y fresco donde poder comprobar, de una manera cómoda, su recuperación. Se mantiene la cabeza cubierta con una toalla suave para evitarles molestias con la luz y para disminuir su nivel de estrés (figura 9). En cuanto comienza a despertarse y a realizar movimientos, se le dispone en un trasportín adecuado hasta el momento en que se les lleva a la instalación.
Todo manejo pre y posquirúrgico debe realizarse evitando al máximo provocar estrés en los animales: intensidad de luz, ruidos, temperatura del entorno, etc., serán factores esenciales para el adecuado desenlace de la intervención. Los animales se disponen en trasportines individuales que serán cubiertos con alguna tela que tamice la entrada de luz durante la fase de tranquilización y la de recuperación.
En esta ocasión, y sabiendo que se trata de un grupo de animales que se conocen desde hace tiempo, es preferible trasladarlos a su instalación definitiva en el Parque. De este modo se evita, por una parte, tener que volverlos a capturar una vez que se decidiese alojarlos en el recinto final y, por otra, pensamos que van a estar más tranquilos y con mayor bienestar en compañía de su grupo familiar. No obstante, durante estos primeros momentos de introducción de los ejemplares operados, existe supervisión por parte del personal (figuras 10 y 11).
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| Figura 10. Puercoespines dispuestos en trasportines para su traslado al recinto definitivo. |
Objetivos perseguidos, animales del grupo e instalación que los albergaEl grupo de animales albergados en el recinto de exhibición para puercoespines está constituido por 4 machos y 3 hembras. Aparte, se dispone de una instalación para la cuarentena, donde se mantiene a otro ejemplar macho, muy joven.
Se pretende mantener este grupo de animales formando, como pudiera ocurrir en la naturaleza, un clan familiar establecido en un territorio determinado, sin crecimiento de población, al menos durante el tiempo que se estime oportuno. Se trata de un grupo de animales que han convivido juntos y no han existido problemas de comportamiento entre ellos.
Se opta por vasectomizar a los ejemplares macho por cuestión de facilidad en la intervención quirúrgica. Se escoge la vasectomía, como método contraceptivo para evitar posibles inconvenientes relacionados con la testosterona, que pudieran repercutir en modificaciones de comportamiento sexual e incluso en la pérdida de ciertos caracteres físicos, como puede ser la caída de las púas. Durante los primeros meses se seguirá un control en la evolución de estos animales para observar cualquier posible cambio físico o de comportamiento que estuviera relacionado con la intervención quirúrgica.
La instalación que los alberga es de reciente construcción y dispone de una superficie de aproximadamente 60 m
2, compuesto por una amplia zona exterior y una zona de refugio o madriguera. El perímetro se encuentra cerrado mediante paneles de cristal que permiten la visualización del recinto y de los animales desde el nivel del suelo, además de dar una sensación de mayor amplitud a la instalación. Además, en la zona trasera de la zona de refugio se dispone un panel de cristal para visualizar a los animales en sus largas horas de descanso diurno.
El sustrato se basa en arena suelta, que el suelo de sus áreas naturales y permite que puedan escarbar evitando lesiones en sus patas. Como elementos de enriquecimiento ambiental se disponen un tronco seco, de gran tamaño y varias rocas, así como algunos palos de madera que pueden roer y, a diario, se añaden ramas más o menos frescas.
El acceso para los cuidadores tiene lugar por la parte trasera del recinto. Todo ello naturalizado con troncos de madera para mejorar la estética de la instalación.
Es importante la elección de los distintos materiales de construcción, ya que se trata de animales que pasan mucho tiempo royendo cualquier tipo de material, incluido el cemento. Por esta razón se emplean fundas de metal, pintadas de forma que imitan el color de la madera, que protegen los palos que enmarcan a los paneles de cristal, así como a los restantes de la cerca de la instalación. No obstante, es importante la supervisión de cualquier posible desperfecto que posibilite la salida de los animales (figura 12).
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| Figura 12. Recinto de exhibición para albergar el grupo de puercoespines (Hystrix africaeaustralis) existente en el OASYS, parque temático del Desierto de Tabernas (Almería). |