cabecera
PV ARGOS 21/2012    
851/869

Por Lluís Ferrer y Xavier Roura

Última actualización 09/11/2010@08:24:14 GMT+1
Igual que ocurre con el cuadro clínico, la leishmaniosis canina muestra un cuadro lesional muy variable y sin lesiones patognomónicas. De todas formas, hay lesiones que suelen repetirse en los perros con leishmaniosis, y son éstas las que se van a explicar en este artículo.


Lluís Ferrer, med vet, PhD, Dipl ECVD (1). Xavier Roura, med vet, PhD, Dipl ECVIM-CA. (2)

(1) Miembro del grupo LeishVet. Facultad de Veterinaria, Universitat Autònoma de Barcelona.
(2) Miembro del Grupo de Estudio de la Leishmaniosis Canina (GSLC). Hospital Clínic Veterinari, Universitat Autònoma de Barcelona.



El cuadro lesional de la leishmaniosis canina es, al igual que el cuadro clínico, extremadamente variable y no existe un conjunto de lesiones que se pueda considerar característico o típico. Este hecho, de nuevo, es consecuencia del gran número de mecanismos patogénicos implicados en la enfermedad y también de la existencia de infecciones secundarias o de otras complicaciones que se presentan en algunos perros. A pesar de ello, algunas lesiones son bastante constantes en los perros que presentan leishmaniosis y son éstas las que describiremos a continuación, conscientes, sin embargo, que existen numerosas formas atípicas y cuadros lesionales muy singulares que sería imposible ilustrar de forma detallada.

Lesiones macroscópicas

En la necropsia de un perro que ha fallecido a causa de la leishmaniosis las lesiones macroscópicas no son muy evidentes e incluso pueden ser mínimas.

Destacan, en primer lugar, las lesiones cutáneas, que ya se han comentado en capítulos anteriores. Áreas cutáneas de hipotricosis o alopecia, con o sin exfoliación, úlceras o lesiones nodulares y onicodistrofias son comunes en los perros afectados por la enfermedad (figuras 1-4).

Los nódulos linfáticos periféricos e internos suelen aparecer aumentados de tamaño, en ocasiones de forma muy marcada.

En las vísceras, las lesiones no son muy evidentes ni tampoco constantes. Entre las lesiones macroscópicas que se observan con mayor frecuencia destacan las hemorragias, en especial de tipo petequial y situadas en membranas serosas (figura 5), que suelen ser consecuencia de vasculitis y las lesiones renales, correspondientes a glomerulonefritis de diferente tipo e intensidad (figuras 6 y 7). En algunos pacientes se aprecian lesiones hemorrágicas más graves, frecuentemente en el tracto digestivo, y que probablemente son resultado de diferentes mecanismos patogénicos (vasculitis, inflamación, enfermedad renal) (figura 8).

Figura 1. Lesiones alopécicas, descamativas y costrosas perioculares en un caso de leishmaniosis canina.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 2. Marcada alopecia, con costras y erosiones en un caso de leishmaniosis avanzada.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 3. Lesiones ulcerativas y onicodistrofia.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 4. Lesiones ulcerativas con infección secundaria.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 5. Petequias endocárdicas.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 6. Petequias en parénquima renal lesiones de nefritis (puntado y líneas blanquecinas).


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 7. Nefritis intersticial en un caso de leishmaniosis.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 8. Extensa hemorragia gástrica en un caso avanzado de leishmaniosis con marcada enfermedad renal.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Lesiones microscópicas

Por el contrario, las lesiones histopatológicas son muy comunes, afectan a muchos órganos y son bastante características. La lesión más característica es una inflamación de granulomatosa a linfoplasmocitaria, en ocasiones piogranulomatosa; con mayor o menor presencia de macrófagos infectados por Leishmania (figuras 9 y 10).

En los casos avanzados de leishmaniosis, que son los que suelen llegar a la sala de necropsias, la mayoría de órganos aparecen afectados, con mayor o menor grado e intensidad. De hecho, se ha descrito la presencia del parásito en la práctica totalidad de los órganos parenquimatosos (hígado, páncreas, riñones, testículos, adrenales, pulmones...) e incluso en la musculatura y, muy raramente, en sistema nervioso central.

Los órganos linfáticos (nódulos linfáticos, bazo) presentan una hiperplasia reactiva, que afecta en tanto a las zonas B (folículos) como a las zonas T (cordones medulares) y también suelen mostrar infiltrados inflamatorios granulomatosos y amastigotes de Leishmania. Por eso, cuando se realiza una citología por aspiración de un nódulo linfático la imagen que se observa es la de una hiperplasia reactiva (linfocitos pequeños, linfoblastos, células plasmáticas y algún macrófago).

Los perros enfermos de leishmaniosis presentan un segundo tipo de lesiones microscópicas: las lesiones inmunomediadas. Las más frecuentes son la vasculitis (figura 11) y la glomerulonefritis, ésta última de diferentes tipos (membranoproliferativa, membranosa, mesangioproliferativa...) (figuras 12 y 13).

Figura 9. Colitis por Leishmania. Se aprecia un infiltrado inflamatorio mononuclear en la mucosa y en la submucosa con una evidente vasculitis en la submucosa.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 10. Colitis por Leishmania. Presencia de amastigotes marcados con la tinción inmunohistoquímica (color marrón).


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 11. Vasculitis por Leishmania en la submucosa del tracto digestivo.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 12. Nefritis intersticial granulomatosa con presencia de amastigotes y glomerulonefritis membranosa.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Figura 13. Glomerulonefritis membrano-proliferativa, una de las lesiones característica de la leishmaniosis canina.


Haz clic en la imagen para ampliarla

Elección de muestras y pruebas complementarias

En cualquier caso, el diagnóstico anatomopatológico de la leishmaniosis es relativamente sencillo si se realiza un buen estudio histopatológico. Aunque en ciertos casos puede ser necesario utilizar técnicas inmunocitoquímicas para detectar los amastigotes de Leishmania en los tejidos (figura 10), en la gran mayoría de ocasiones el parásito se observa con facilidad.

Si se realiza la necropsia de un perro sospechoso es importante seleccionar para el posterior estudio histopatológico muestras de piel (diferentes localizaciones, en especial las que presentan lesiones), de órganos linfáticos (ganglios linfáticos, bazo) y de varios órganos parenquimatosos (riñón, hígado, testículo,..) y fijarlas, como es habitual, en formol al 10%.

Bibliografía

  1. Adamama-Moraitou KK, Rallis TS, Koytinas AF, Tontis D, Plevraki K, Kritsepi M. Asymptomatic colitis in naturally infected dogs with Leishmaniainfantum: a prospective study. Am J trop Med Hyg 76: 53-57, 2007

  2. Costa FA, Saldanha LC, silva SM, Sinhorini IL, Guerra JL.Histopathologic patterns of nephropathy in acquired canin visceral leishmaniasis. Vet Pathol 40: 677-684, 2003

  3. Costa MMS, Lima WG, Figueiredo MM, Michalick MSM and Tafuri WL.Cervical, mandibular, and parotid lymph nodes of dogs naturally infected with Leishmaniainfantum: a histopathologic and immunohistochemistry study and its correlation with facial skin lesions. Vet Pathol45: 613-616, 2008

  4. Glunchetti RC, Mayrink W, Carneiro CM, Corrêa-Oliveira R, Martins-Filho OA, Marques MJ, tafuri WL, Reis AB. Histopathological and immunohistochemical investigations of the hepatic compartment associated with parasitism and serum biochemical changes in canine visceral leishmaniasis. Res Vet Sci 84: 269-277, 2008

  5. Zatelli A, Borgarelli M, Santilli R, Bonfanti U, Nigrisoli E, Zanatta R, Tarducci A, Guaracci A. Glomerular lesions in dogs infected with Leishmania organisms. VetPathol 64: 558-561, 2003

  6. Agradecemos al Servicio de Patología Veterinaria de la Universitat Autònoma de Barcelona la cesión de las imágenes 5-13.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (8)   No(0)
851/869
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Portal Veterinaria Argos
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto