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PV ARGOS 21/2012    
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Última actualización 13/06/2011@16:21:40 GMT+1
(Foto: Sxc.hu)
Trichomonas gallinae es un protozoo parásito que infecta el tracto digestivo superior y varios órganos de diferentes especies de aves. Los animales presentan masas amarillentas en cavidad oral y el cuadro clínico se caracteriza por disfagia, adelgazamiento y en los casos más graves puede ser mortal.
Rafael Molina López
Clínica Veterinària Providència
Barcelona
Imágenes cedidas por el autor


La tricomoniasis es una enfermedad causada por el protozoo flagelado Trichomonas gallinae. La infección es muy frecuente en columbiformes y la enfermedad es común en palomas y falconiformes, aunque también se ha descrito en diferente especies de psitácidas y paseriformes, anseriformes y galliformes. El cuadro clínico se caracteriza por la presencia de lesiones necróticas en la cavidad oral y el esófago, con anorexia, disfagia, pérdida de peso y debilitamiento progresivo. El tratamiento médico se basa en la administración de imidazoles, tratamiento de soporte y la eliminación quirúrgica de las lesiones.

Caso clínico
Se presenta a consulta un ejemplar de Cernícalo Común, macho, joven, entrenado para cetrería. El animal vive en el interior de una vivienda y se mantiene aislado de otras aves. La dieta está compuesta por carne de pollo (alas y cuello), codorniz y, ocasionalmente, paloma. En la época de la visita el cernícalo está alojado en un habitáculo interior donde está mudando el plumaje. El propietario ha observado que el animal presenta disfagia, adelgazamiento y las plumas del cuello están sucias y apelmazadas. No ha sido posible determinar el momento exacto del inicio de la enfermedad, aunque se estima una duración de cinco días.

Examen físico
En el examen físico se registra un peso de 140 g y se aprecia emaciación mediante palpación de la musculatura pectoral. En la cavidad oral se observan lesiones fibrino-necróticas de color amarillo, secas y compactas, localizadas en la parte caudal de la orofaringe, de unos 0,5 cm de ancho, en el lado derecho (figura 1).


Figura 1. Cavidad oral del cernícalo con
lesiones en orofaringe.

Figura 2. Cavidad oral del cernícalo tras el tratamiento quirúrgico.

Pruebas diagnósticas
Se toman muestras con un hisopo humedecido en suero fisiológico de la periferia de la lesión y se realiza observación en fresco y tinción de Diff-Quick y Gram. En la citología en fresco se observan trofozoítos piriformes, móviles, flagelados con morfología compatible con T. gallinae (figura 2). En la tinción de Diff-Quick se observan células epiteliales, células inflamatorias (macrófagos y heterófilos), detritus, abundantes bacterias y algún trofozoíto de T. gallinae (figura 3).

Se realiza una extracción de sangre y una radiografía de cuerpo entero. No se observa ninguna anormalidad en ninguna de las proyecciones. La única alteración del hemograma fue la leucocitosis (14.500 leucocitos/µl).

Descripción de Trichomonas gallinae
Trichomonas gallinae (Clase Zoomastigophorasidae; Orden Tricomonadorida; Familia Trichomonas) es un protozoo flagelado. El trofozoíto es alargado o piriforme y presenta cuatro flagelos anteriores, un axostilo estrecho que sobresale en la parte posterior, carece de flagelo motriz libre y posee una corta membrana ondulante. Además, no forma quistes y es muy sensible a la desecación (Greiner, 1994).

Figura 2. Trofozoíto de Trichomonas gallinae en una muestra en fresco (400x).

Figura 3. Trofozoíto de Trichomonas gallinae y eritrocitos (Diff-Quick, 1000x).

Diagnóstico y tratamiento
Se establece el diagnóstico de tricomoniasis y se instaura tratamiento con metronidazol a 100 mg/kg, por vía oral, cada 12 horas, durante 3 días; meloxicam a 0,4 mg/kg, por vía oral, una vez al día; lavados de las lesiones con clorhexidina diluida; fluidoterapia por vía subcutánea (50 ml/kg de suero lactato de Ringer) y alimentación forzada con pedazos de pechuga de codorniz humedecida en suero fisiológico.

Se cita al propietario tres días después de la primera visita, para realizar tratamiento quirúrgico de las lesiones orales y repetir el hemograma. Se realiza premedicación con butorfanol, 2 mg/kg, por vía intramuscular y se induce la anestesia con medetomidina a 0,15 mg/kg y ketamina (3 mg/kg), ambos por vía endovenosa y mezclados en la misma jeringa. Se realiza intubación traqueal y oxigenación a 1 l/min. Las masas de tejido necrótico se extraen mediante disección roma y con ayuda de una cureta de Volksmann. Tras la extracción de los nódulos se observa un defecto de la mucosa oral (figura 2).

Se realizan revisiones semanales y el cierre completo de las lesiones se produce a los 25 días.


Discusión
En la práctica clínica con exóticos la mayoría de aves de presa que se traen a la clínica suelen ser animales dedicados a la práctica de cetrería, aunque también puede tratarse de aves que participan en exhibiciones de vuelo libre, centros de cría en cautividad o exhibiciones zoológicas y ejemplares silvestres que han sido hallados en el medio natural enfermos, huérfanos o con alguna alteración de conducta. El cernícalo común (Falco tinnunculus) es un halcón de pequeño tamaño que se emplea en cetrería para cazar aves paseriformes principalmente. Si bien las aves columbiformes no forman parte de la dieta de las aves de presa en estado natural, en cautividad no es raro que se alimenten con palomas procedentes de criaderos.

La tricomoniasis es una enfermedad frecuente en las aves de presa que se conoce desde la Edad Media. En los tratados de cetrería aparecen descripciones detalladas de los síntomas y a la enfermedad se la denomina güérmeces (Rodríguez de la Fuente, 1986).

Trichomonas gallinae es un parásito común de columbiformes y se han estimado prevalencias de 80-90% de palomas adultas. La enfermedad es más típica de animales jóvenes y el contagio se realiza por vía oral de forma directa (a través del contenido del buche) o a partir de agua o alimentos contaminados o fómites. Las aves rapaces, tanto salvajes como cautivas, contraen la enfermedad principalmente por ingestión de presas infectadas (Zucca, 2000). En nuestro caso el propietario refirió que había alimentado al cernícalo con pichones frescos de paloma, lo que permite considerar que ésta fue la vía más posible de infección.

En un estudio realizado en Oriente Medio se obtuvo una prevalencia de 31% en halcones de cetrería (Samour, 1995). La tricomoniasis también ha sido descrita en psitácidas (periquitos, carolinas, agapornis, amazonas, cotorras), paseriformes y ratites.

El cuadro clínico varía desde el estado de portador asintomático (en Columba livia que es el hospedador natural) a estomatitis, esofagitis y sinusitis graves, con disnea, emaciación, debilidad, plumaje erizado, anorexia, letargia y muerte. En algunas especies se han descrito localizaciones no digestivas (hígado, pulmón, sacos aéreos, serosas, bazo, riñones, etc.). En la patogenia es importante la cepa de T. gallinae y se diferencian cepas velogénicas (que suelen provocar lesiones diftéricas), mesogénicas (normalmente asociadas a lesiones caseosas típicas del tracto digestivo superior y orofaringe) y lentogénicas (normalmente asintomáticas). Las lesiones en órganos internos suelen estar causadas por cepas velogénicas y están asociadas a estrés, hacinamiento e higiene deficiente (Clipsham, 1995).

En el diagnóstico diferencial hay que considerar la deficiencia de vitamina A, los abscesos bacterianos, la candidiasis y la infección por Poxvirus.

El diagnóstico se realiza a partir de la observación directa de trofozoítos móviles en muestras frescas de las lesiones en suspensión con suero fisiológico. También se puede intentar la visualización del parásito en muestras teñidas mediante Diff-Quick, Wrights (en ejemplares de citología) u otras tinciones como Heidenhain, Schoudinn o impregnación argéntica. Otras técnicas de diagnóstico disponibles son el cultivo y la PCR.

El tratamiento se ha basado en el empleo de nitroimidazoles, especialmente el metronidazol y el carnidazol. Otros fármacos que se han empleado son ronidazol, dimetridazol e ipronidazol (ver tabla).

En nuestro caso se eligió la pauta descrita por Samour, 2003. Se han citado casos de toxicidad por metronidazol en paseriformes (Murphy, 1992) y de resistencias al tratamiento con metronidazol a dosis bajas.

La prevención se basa en el control de animales portadores en los aviarios (mediante tratamientos profilácticos o el sacrificio), la higiene de las instalaciones y, en el caso de las aves de presa, en la congelación de los cadáveres de palomas antes de ofrecerlos como alimento.

Bibliografía disponible en www.argos.grupoasis.com/bibliografias/tricomoniasis114.doc
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