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PV ARGOS 21/2012    
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Última actualización 05/09/2011@15:22:40 GMT+1
El tratamiento médico de la piometra -basado en la aglepristona- supone una buena alternativa cuando la ovariohisterectomía no es viable. Se recomienda llevar a cabo una nueva tentativa de reproducción durante el siguiente celo, donde se aconseja un control rutinario de la gestación.
1Fernando Mir, DMV
2Francisco Mir

1Reproducción y cría animal CERCA
(Centre d'Études en Reproduction des Carnivores)
École Nationale Vétérinaire de Maisons Alfort, París, Francia
2Clínica Veterinaria San Fernando
Avda. San Fernando nº 47, Palma de Mallorca
Imágenes cedidas por los autores


Llega a consulta una perra Shar-Pei de 4 años, destinada a la reproducción, con secreciones vulvares de tipo purulento desde hace 10 días. Hace un mes se le practicaron dos inseminaciones intrauterinas después de la realización de un seguimiento del celo.

Sus propietarios le han administrado empíricamente amoxicilina – ác. clavulánico a 12,5 mg/kg tras el inicio de los síntomas, sin notar ninguna mejoría.

Al inicio de los dos últimos celos, los síntomas fueron suprimidos mediante una inyección de proligestona (progestágeno de síntesis) por vía intramuscular.

Exploración física y pruebas diagnósticas

El estado general de la perra es normal y las constantes vitales se encuentran dentro de los valores usuales. No sufre ningún trastorno digestivo y tampoco ha habido ninguna modificación en la cantidad de agua ingerida. La vulva presenta un aspecto ligeramente inflado, compatible con la fase de diestro.

Las secreciones vaginales son moderadas y su carácter purulento se ve confirmado en el examen citológico vaginal, donde se observan numerosos polinucleares neutrófilos degenerados junto con un 100% de células epiteliales intermedias (figura 1).


Figura 1. Citología vaginal. Numerosos neutrófilos acompañados de tres células intermediarias (Imagen CERCA).

La principal hipótesis diagnóstica es una piometra, aunque no se puede excluir completamente una vaginitis.

Se realiza una ecografía de la cavidad abdominal, que revela una dilatación bilateral de 7 a 12 mm de los cuernos uterinos con un contenido hipoecogénico (figura 2). Los ovarios presentan dos estructuras circulares hipoecogénicas de 5-6 mm de diámetro respectivamente, compatibles con los cuerpos lúteos (figura 3).


Figura 2. Dilatación de la luz uterina.


Figura 3. Cuerpo lúteo en el ovario izquierdo.

El recuento celular sanguíneo está dentro de los valores usuales; la concentración plasmática de urea es de 0,24 g/l (0,2-0,4 g/l) y la de creatinina es de 7 mg/l (6-14 mg/l).

Diagnóstico

Se trata de una piometra abierta sin repercusiones sistémicas. El complejo hiperplasia glándulo–quística del útero–piometra es una enfermedad que depende principalmente de la secreción de progesterona. Dicha hormona es secretada por los cuerpos lúteos durante el diestro, y ofrece las condiciones ideales para la proliferación bacteriana [1].

Pese a que no existe ninguna referencia bibliográfica, nuestra experiencia en el CERCA tras más de 20 años indica que las inseminaciones artificiales realizadas correctamente no favorecen la aparición de piometra. Sin embargo, está demostrado que la utilización de progestágenos sensibiliza el endometrio y favorece, por tanto, el desarrollo de una hiperplasia glándulo-quística y/o una piometra [2, 3].

Tratamiento

El carácter reproductivo de la perra hace que se deba proponer a sus propietarios un tratamiento médico como alternativa a la ovariohisterectomía.
• La aglepristona (Alizine) es un antagonista competitivo de los receptores de la progesterona, que inhibe sus efectos. Administrada a 10 mg/kg por vía subcutánea, constituye la molécula base del protocolo terapéutico a seguir.
• Cuando el estado general lo permite, se le asocian las prostaglandinas F2a (Cloprostenol–Estrumate) a 1-2 µg/kg por vía subcutánea, para favorecer las contracciones uterinas, la apertura del cérvix y la lisis del cuerpo lúteo (figura 4) [4, 5]. Sin embargo, su utilización no está exenta de efectos secundarios, ya que frecuentemente provocan problemas digestivos tales como diarrea, vómitos y ptialismo, por lo que se aconseja la administración previa de metoclopramida (Primperan) a 0,5 mg/kg.
• Es conveniente monitorizar la frecuencia cardiaca, ya que es frecuente observar una bradicardia durante las primeras horas tras la administración de las PG F2a, por lo que puede ser necesario tratar con anticolinérgicos (atropina 0,02-0,04 mg/kg IM).
• La administración de un antibiótico de amplio espectro es aconsejable, pese a que algunos autores no lo consideran necesario en ausencia de leucocitosis o de hipertermia.


Figura 4. Protocolo de gestión médica de la piometra, según Fieni [5].

Seguimiento

Tras dos días de tratamiento la perra evacuó una gran cantidad de secreciones, inicialmente hemorrágicas y luego mucopurulentas.

Un examen ecográfico realizado a los 8 días de tratamiento permitió observar una disminución neta del diámetro uterino. Tras 15 días de iniciado el tratamiento, se realizó un nuevo control que mostró una ausencia de dilatación uterina.

El siguiente celo tuvo lugar 6 meses después. Se realizó una nueva inseminación tras determinar el día de ovulación y se obtuvieron cinco cachorros en perfecto estado.

Discusión

El tratamiento definitivo de la piometra es la ovariohisterectomía; sin embargo, el tratamiento médico ofrece muy buenos resultados. Trasch et al. 2003 obtuvieron una curación del 92,8% de las perras en las tres primeras semanas tras el inicio del tratamiento [4].

Su principal indicación radica en las perras destinadas a la reproducción, ya que existe el riesgo de recidiva a medio y largo plazo. Además, la aglepristona también puede ser utilizada en aquellas perras en las que la intervención quirúrgica deba ser diferida por alguna razón (shock séptico, ácido–cetosis, etc.). Administrada a razón de una o dos inyecciones con 24 horas de intervalo, favorece la salida de las secreciones uterinas, disminuyendo así la carga bacteriana a la espera de la estabilización del animal.

En ausencia de cualquier patología renal, hepática o cardiaca, se recomienda la asociación de prostaglandinas. Un estudio comparativo sobre su administración asociada al protocolo de aglepristona muestra una curación del 84% de las perras tres meses después del tratamiento, frente al 60% de curación de las que no las recibieron [5].

La reintroducción a la reproducción durante el siguiente celo está recomendada, ya que la gestación parece la mejor forma de prevenir las recidivas [6], que aparecen en un 18,9% de aquellos casos en los que la perra no ha quedado preñada en el siguiente celo [4]. Por ello, tanto si la perra es inseminada como si no, es importante realizar varios controles ecográficos durante la siguiente fase luteal para detectar de forma precoz una posible recidiva, así como también la aparición de reabsorciones embrionarias, que pueden evidenciar la presencia de una endometritis residual en el caso de gestación [6].

En definitiva, siempre que su estado general lo permita, el tratamiento médico de la piometra ofrece una buena alternativa para aquellas perras en las que no se desea realizar un tratamiento quirúrgico. Pese a que no está exenta de riesgos, se deberá llevar a cabo una nueva tentativa de reproducción durante el siguiente celo, donde se aconseja un control rutinario de la gestación.

Bibliografía disponible en www.argos.grupoasis.com/bibliografias/piometra118.doc
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  • Gestión médica de una piometra en una perra reproductora

    Últimos comentarios de los lectores (3)

    2786 | lizeth gomez - 05/05/2012 @ 21:14:31 (GMT+1)
    Hola buenas tardes tengo una pregunta es que tengo una bull dog frances de 2 meses y medio y presenta secresion en la vulva y me han dicho que era esta enfermedad pero otras personas me dicen que es imposible que una perra antes del primer celo le de esta enfermad es eso cierto?.... y otra pregunta es que si efectivamente tiene esta enfermedad puede servir como perra reproductora?
    gracias
    2202 | Oscar Baquero - 31/08/2011 @ 05:34:49 (GMT+1)
    Muy buena descripción de un tratamiento para piometra vale indicar que Alizin tambien sirbe para piometras de cuello cerrado y abierto pero tambiem es un abortivo para perras y en gatas funciona muy bien se debe administrar por vía sub cutanea exclusivamente ya que puede causar alopecia permanente en el punto y la inyección es muy dolorosa para los animales.
    2200 | Mercedes - 30/08/2011 @ 21:53:42 (GMT+1)
    Preñar y preñar hasta que la perra reviente. Mucho te quiero perrito, pero de comer poquito.
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