Miembros de la División Veterinaria de Salud Pública del Instituto G. Caporale (Téramo, Italia) ha publicado un artículo* en el que repasan los métodos de control de Leishmania en los perros. Estos son el reservorio natural más importante del parásito, y debe ser el objetivo prioritario de cualquier programa de control.
La eficacia real del sacrificio masivo de perros infectados para evitar la expansión de la enfermedad continúa siendo objeto de debate, pero además se ha convertido en una opción inaceptable en la mayor parte del mundo, dado el aumento de la sensibilidad de la población hacia el cuidado de las mascotas.
La recomendación más extendida es el tratamiento de los perros infectados mediante alguno de los protocolos de tratamiento que están disponibles en la actualidad, lo cual permite reducir la carga parasitaria y la transmisión de L. infantum mediante sus vectores.
Por otra parte, la vacunación ha demostrado ser un sistema de control muy eficaz, pero no existe ningún método diagnóstico que permita diferenciar los perros infectados de los vacunados, por lo cual su utilidad en protocolos de control y erradicación es limitada.
Respecto a los métodos indirectos de control, numerosos estudios han demostrado la capacidad de los insecticidas y repelentes de uso tópico en los perros (collares, spot-on y aerosoles) para reducir la prevalencia e incidencia del parásito.
Cuando se lleva a cabo un protocolo de erradicación de L. infantum en perros en un área, se observa un descenso correlativo de la incidencia de la enfermedad en seres humanos. Y hay que tener en cuenta que estos protocolos son más eficaces cuando se combinan métodos directos e indirectos de lucha contra este microorganismo.
*Podaliri Vulpiani M, Iannetti L, Paganico D, Iannino F, Ferri N. Methods of Control of the Leishmania infantum Dog Reservoir: State of the Art. Vet Med Int. 2011;2011:215964. Epub 2011 Jul 7.