La web norteamericana especializada en équidos TheHorse.com publicaba recientemente una noticia en la que Philip J. Johnson (BVSc-Hons, MS, Dipl. ACVIM, Dipl. ECEIM, MRCVS y profesor de medicina interna en el Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Missouri) resumía el contenido de su intervención en la convención anual de la American Veterinary Medical Association (AVMA) , en julio pasado.
Según Johnson, el síndrome paraneoplásico es a menudo la clave para saber que un caballo está desarrollando un cáncer. “A veces”, explica el profesor, “las manifestaciones del síndrome paraneoplásico son el signo de cáncer más importante y temprano”. El diplomado por el Colegio Europeo de Medicina Interna en Équidos (ECEIM) comenta, como ejemplo, lo a menudo con que un veterinario de équidos puede encontrarse con un caballo viejo que ha perdido peso, se encuentra inapetente y débil como resultado de estar sufriendo un cáncer, pero esos son los únicos síntomas clínicos que tiene.
Johnson señala que la hipercalcemia, que se detecta de forma sencilla con un análisis de sangre, se puede producir por diversas causas entre las cuales está un cáncer no diagnosticado todavía. Otros signos asociados con el síndrome paraneoplásico son la osteopatía hipertrófica y la fiebre.
Por otra parte, el especialista en medicina interna equina aclara que los cánceres más comunes en équidos, como los tumores de piel, no suelen producir síndrome paraneoplásico. Este conjunto de síntomas se da más frecuentemente en casos de cánceres en órganos internos.
Por otra parte, el síndrome paraneoplásico, o más bien su remisión, es un indicador de buen pronóstico tras una intervención para eliminar un tumor o la aplicación de tratamiento anticanceroso.