Consulta:
Tengo un paciente al cual le hemos realizado una artroplastia. Cuento un poco el caso clinico porque es un poco especial.
El perro mestizo, similar en talla y conformación a un Braco, de aproximadamente un año de edad, sufrió un atropello el 16 de noviembre de 2011, el cual le produjo una fractura de la cabeza del fémur derecho. Fue intervenido en otro centro veterinario y un mes después de la intervención llegó a nosotros porque la propietaria no encontraba bien al perro. Le realicé una radiografia, en la que pudimos observar que habían intentado realizar una fijación con clavos pero de forma desafortunada (por decirlo de alguna manera…) y no se observaban signos de osificación. Es más, había signos de osteolisis y zona de reacción al clavo en la cabeza del fémur, mientras que el resto del hueso estaba bien.
Según comenta la propietaria, el perro sufrió infección tras la primera cirugía.
Planteé a los propietarios una artroplastia, a pesar de ser un perro de 24 kg. La cirugía se realizó el día 3 de enero de 2012. Lo primero que se realizó fue la retirada del clavo y, a continuación, la intervención. El tejido periarticular presentaba mucha fibrosis.
En cuanto a los medios de los que dispongo para la rehabilitación, el animal vive en una zona costera, pero le tiene un poco de miedo al agua. Además, no tengo posibilidad de usar cinta de trote en seco. En nuestra clínica, de nueva apertura, tenemos una bañera bastante grande y poco más.
El animal lleva desde noviembre sin apoyar la extremidad, por lo que tenemos una importante atrofia muscular.
Me gustaría recibir información sobre los ejercicios de rehabilitación a realizar. Hoy, día 10 de enero, comenzaré con ejercicios pasivos.
Muchas gracias,
Fátima Camacho Lara
Centro Veterinario Levante

Respuesta
Hola Fátima:
En primer lugar animo con la nueva clinica, todo cuesta y más en esta época, pero poco a poco se va haciendo camino...
Supongo que no tendrás cerca alguien que se esté dedicando a la rehabilitación veterinaria. Si lo tuvieras, mi consejo es que lo remitas allí para que le puedan instaurar una pauta de tratamiento personalizado al paciente aunque tu lleves el seguimiento. Quizás dispongan de medios que puedan acelerar el proceso de recuperacion o ayudarte a tener mejores resultados.
Dicho esto, hay varios frentes que debemos abordar: 1) la fibrosis producida, 2) la hipotrofia/atrofia muscular que irá asociada a contractura y 3) la falta de rango de movimiento articular (RMA).
Deberias enfocar el caso en tres fases: 1) desinflamación y analgesia, 2) aumento del RMA y 3) musculación. No tengas prisa en conseguir resultado, la rehabilitación ha de ser lenta pero continuada; hay que ser constante (sin prisa pero sin pausa).
1) Con la fibrosis, lo mejor es la cinesiterapia (ejercicios pasivos) y masoterapia (masajes). Comienza con masaje suave (de cadera a dedos, ligera presión para relajar la musculatura) unos 2-5 minutos. Después un masaje de amasamiento de pies a cadera favoreciendo el drenaje linfatico. Ten en cuenta que la zona de cicatriz puede crear adherencias y hay que "despegarla" para poder darle mayor flexibilidad con masajes en la zona cicatricial como "liando tabaco".
Después termoterapia. La puedes aplicar, como mejor opción, con una lámpara de calor infrarrojo de unos 150 W de potencia, 15 minutos enfocando la masa muscular (no más).
A continuación, comienza con los ejercicios pasivos: si tiene la extremidad flexionada habrás de intentar ganar extensión. Recuerda que no hay que forzarla mucho pues podrías romper fibras musculares y empeorar el cuadro. Se trata de ir poco a poco ganando la extensión. No hay que repiquetear, solo extender el máximo que nos permita y aguantar unos segundos, repitiendo la operación unas 10 veces.
La terapia antinflamatoria/analgésica que apliques la dejo a tu elección. Solo intenta no utilizar los corticoides como antinflamatorios en este caso, mejor AINES.
Estos ejercicios se pueden realizar dos o tres veces al día, de forma ideal. Todo depende de la implicación que tenga el propietario del paciente. Cuanto más se implique, mejores resultados.
2) Si no apoya la pata, es por que no puede. Así que no te veas tentada de aplicar peso en la pata para que la baje, ni le pongas algo en la otra para que le moleste y obligue a apoyar la afectada. Sí es cierto que hay que conseguir el apoyo de la pata lo antes posible, pero no forzarla. Que haga paseos a paso corto. Si camina despacio es más facil que apoye la pata afectada que si corre. Paseos: varios de cortos y aumentando tiempos según respuesta.
Mucha terapia manual, ya que no dispones de agentes físicos como ultrasonidos, radiofrecuencia, electroestimulacion o campos magnéticos.
3) Cuando esté apoyando la extremidad es hora de hacerla trabajar. Eso sí, insisto en no forzar, porque si llegados a este punto se produce una rotura fibrilar se puede retrasar el tratamiento y volver al punto 1). Así que:
- Sin dejar los ejercicios de los puntos 1 y 2, hay que trabajar la musculatura.
- Evita pavimentos irregulares. Si paseas por la playa mejor por la zona mas dura (orilla).
- Subir cuestas es un buen ejercicio. También pasear y sentar al perro; levantarse, sentarse... (tipo sentadillas).
- Hay que trabajar la extensión, así que la flotación en agua le vendría muy bien. El perro al nadar produce flexión de extremidades anteriores y extensión de las posteriores, y es eso lo que te interesa. Nunca comiences a nadar 20 minutos en la primera sesión (recuerda, sin prisa): comienza con ocho minutos. Si los aguanta bien, la próxima 12… y así hasta un maximo de 20 minutos.
Espero haberte servido de ayuda. Cualquier otra consulta que tengas o necesites aqui estamos.
Un saludo y suerte con tus proyectos,
Arturo Calzada Forés, DVM (veterinario col. 1341)
Clinica Calzada Veterinaria y Rehabilitación
Especializado en Acupuntura, Rehabilitación y Quiropraxia. IVAS diplomate, IAVC diplomate
