cabecera
PV ARGOS 47/2014    

Por Javier Martínez

Vocación, rentabilidad y utilidad social de la clínica veterinaria

Vocación, rentabilidad y utilidad social de la clínica veterinaria

Javier Martínez reflexiona en esta ocasión acerca de estas tres cuestiones vitales de la profesión veterinaria. La vocación es fundamental, pero hay que rentabilizar nuestro trabajo y, además, darle contenido para que la sociedad nos vea como piezas útiles.

Hace unas semanas realicé un largo viaje con uno de mis colaboradores para impartir una sesión de formación. Durante el trayecto hablamos de todo, de “lo divino y lo humano”, pero se me quedó marcada una frase: “Tú nunca dejarás de ser veterinario”.

En mi trayectoria profesional hay dos partes bien diferenciadas: cuando era clínico, hasta el año 2000, y ahora que “ya no lo soy”…. Y cuando hablo de mi etapa como clínico, siempre me refiero a “cuando era veterinario”. Bueno, pues ahora va y resulta que sigo siendo veterinario a la vista de mis colaboradores… ¡¡Y yo sin saberlo!!

Cuestión de vocación, pero…

Es cierto que la vocación del veterinario es tan fuerte que muchas veces al profesional le importa un bledo el hecho de rentabilizarla. Pero no es menos cierto que, detrás de esta vocación, siempre hay una serie de obligaciones y responsabilidades con las que cumplir: familia, desarrollo profesional, acreedores, innovación en tecnología, etc., si uno no quiere verse relegado fuera del “sistema” en el cual, por suerte o desgracia, nos ha tocado vivir.

Por otro lado, resulta curioso que la vocación por ser veterinario o veterinaria persista pese a la formación académica universitaria, hoy de mucha mejor calidad que en los años 80, pero muy mejorable desde un punto de vista de la “orientación a las necesidades del mercado”. Si desde hace muchos años se viene diciendo que el futuro de la profesión veterinaria pasa por una especialización del profesional en aquellas disciplinas que más demandan las necesidades de nuestros clientes, no se entiende cómo a día de hoy, veintitantos años después, todavía la Universidad actúa como una mera “fábrica de titulados en Veterinaria” sin aportar ningún valor añadido desde un punto de vista de empresa.

Cómo buscar la rentabilidad

Con los años me doy cuenta de que la llamada “especialización” del veterinario de pequeños animales, junto con la voluntad por asociarse bajo el paraguas de una marca (llámese corporativismo), van a ser la únicas salidas para mantener la diferenciación y, en definitiva, la rentabilidad de la clínica como negocio. En la coyuntura actual, y con los farmaceúticos en pie de guerra, lo lógico es pensar que en las clínicas, tarde o temprano, dejemos de vender medicamentos veterinarios, lo cual va a determinar una merma estimada en la facturación entre el 15 y el 30% dependiendo del tipo de centro. Un ejemplo ya lo tenemos en la caída de ventas de alimentos fisiológicos llamados superpremium en las tiendas especializadas de las clínicas, motivada porque el cliente no percibe por ningún lado el valor que decían tener estos alimentos y, por eso, ha decidido no pagarlo. Además, como en la clínica nos hemos empeñado en no tener productos alternativos…. el cliente se fue a buscarlo al supermercado.

Este descenso en la facturación afectará sensiblemente al margen comercial bruto de la clínica, ya de por sí muy menguado, y sólo podrá contrarrestarse con un incremento en la facturación de servicios veterinarios por cliente, dedicando tus esfuerzos a desarrollar el negocio de la prevención o realizando servicios especializados de alto valor, o… las dos cosas.

Cuando dejamos de lado la vocación y hablamos en términos de rentabilidad en una clínica veterinaria, el número de clínicas de las que yo llamo de “subsistencia”, es cada vez mayor. Suelen ser clínicas pequeñas de sólo un veterinario en las que el sueldo del facultativo no aparece en la partida de gastos fijos por ningún lado. Es la típica economía de bolsillo: “Este mes sobran 1.000 € y el mes pasado tiré de ahorros”. Si estos centros no varían su estrategia comercial, seguirán a merced de una feroz competencia por ver quién aplica los precios más bajos. A esta situación hay que añadir la existencia de un ”tipo de cliente” especializado en potenciar este peligroso juego de “ver quien pone hoy la vacuna, el microchip o hace la limpieza de boca más barata”. Los veterinarios de las clínicas que se encuentran en esta situación están obligados a solicitar ayuda a un profesional para que les “abra las puertas al cambio” de manera ordenada, y ellos sólo se deben comprometer a cruzarla.

¿Somos útiles para la sociedad?

Personalmente, entiendo que nuestra profesión es una actividad vocacional por la que te pagan tus clientes y que lo que consigues con ella es facilitar y potenciar la relación afectiva entre propietarios y mascotas, por medio de la curación y fundamentalmente de la prevención de enfermedades. Ahora bien, creo que la clínica veterinaria del siglo XXI ha de implicarse mucho más en labores de lo que hoy se llama la RSC (responsabilidad social corporativa).

Esto es así porque tenemos que potenciar mucho más la imagen y la utilidad social del veterinario en temas como las adopciones responsables, terapias de animales con personas mayores, con disminuidos psíquicos y físicos, etc. Para ello, no hay más remedio que dedicar tiempo y delegar ciertas responsabilidades en el personal auxiliar de la clínica.

La experiencia personal en los centros que gestiono es altamente positiva, sobre todo en el tema de la adopción responsable y en los resultados que se obtienen de la relación entre personas mayores y animales de compañía. La adopción responsable, si se hace bajo unos procedimientos serios y rigurosos, genera muchos clientes nuevos al centro veterinario y suelen ser clientes que suelen identificar a la clínica siempre con una experiencia positiva, como fue la de compartir su vida y sus sentimientos con un animal de compañía.

Vocación, rentabilidad y utilidad social de la clínica veterinaria
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (25)   No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Vocación, rentabilidad y utilidad social de la clínica veterinaria

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    3303 | Alejandra - 04/12/2012 @ 16:14:42 (GMT+1)
    Me parecio muy bueno este articulo nos refleja unaa situació que esta pasando actualmente, quería documentarme más sobre esta preciosa carrera soy de Colombia Saludos.
  • Comenta esta noticia (Login)
    Normas de uso
    • Argos Portal Veterinaria es una web técnica para intercambio de información entre veterinarios de animales de compañía y profesionales afines; por este motivo no se publicarán comentarios de propietarios de mascotas.
    • Las opiniones vertidas en los foros de discusión son las de los internautas, en ningún caso de Argos Portal Veterinaria. No están permitidos los comentarios injuriantes o contrarios a la ley, que serán rechazados; también nos reservamos el derecho a eliminar comentarios fuera de tema.
    • La dirección de email solicitada no será publicada y en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
    Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto