La web de la Morris Animal Foundation publicaba recientemente que está colaborando en una investigación de Virginia Tech para aplicar en perros sistemas de tratamiento del dolor lumbar que ya se utilizan en caballos, así como en personas para tratar el dolor de espalda. Uno de estos sistemas es la inoculación mediante inyección ecoguiada de antiinflamatorios en las articulaciones sacroilíacas.
El dolor “de espalda” es algo muy común en perros, lo mismo que en personas: algunas razas caninas como el Teckel son propensas a sufrirlo debido a su especial anatomía, mientras que los perros de trabajo utilizados por policía, bomberos, etc., también pueden sufrirlo como consecuencia de su intensa actividad física. Los primeros se pueden beneficiar de las nuevas terapias para tener una mayor calidad de vida y los segundos para prolongar su actividad “profesional”.
La doctora Jeryl Jones, líder del equipo de Virginia Tech que está trabajando en este proyecto, afirma que situar una aguja en la entrada de la articulación con la ayuda de ultrasonidos no es difícil, pero introducirla en la articulación puede ser complicado en algunos perros. El equipo de investigadores ha desarrollado un detallado atlas que describe la anatomía normal de la columna lumbosacra y las estructuras que la rodean y, lo más importante, lo han colgado en Internet para que pueda ser utilizado por veterinarios, estudiantes e investigadores de todo el mundo (CLIC AQUÍ PARA ACCEDER).
Aunque son necesarios más estudios sobre la seguridad de la inoculación intraarticular de antiinflamatorios en perros, este método ha mostrado resultados muy prometedores hasta el momento: parece eficaz en el tratamiento del dolor lumbar en perros de trabajo y ayuda a mantenerlos en activo durante más tiempo.