Una noticia publicada en VetStreet.com se hace eco del estudio* publicado por un equipo de científicos de la North Carolina State University y el Translational Medicine Group de Maryland (Estados Unidos). En él han determinado sobre una población de unos 300 pacientes con enfermedad reumatoide, que vivían en una zona endémica para la enfermedad de Lyme, que el 62% de ellos tenían anticuerpos contra Bartonella y el 41% presentaban la bacteria circulante.
Ocho de cada diez pacientes habían estado en contacto con perros y siete de cada diez con gatos. Además, el 77% habían estado expuestos a garrapatas y, por otra parte, el 68% reportaron que en alguna ocasión habían sido arañados o mordidos por un perro o un gato.
Hasta hace cuatro años no había un test suficientemente sensible y eficaz para detectar a Bartonella en pacientes humanos, pero el equipo del doctor Edward Breitschwerdt, coautor del estudio*, consiguió poner a punto uno para animales y personas. Ayudados de este test de diagnóstico han podido llevar a cabo su trabajo y determinar estas altas presencias de la bacteria en los seres humanos.
Breitschwerdt afirma que la bartonellosis se ha convertido en una enfermedad emergente muy importante en personas y animales, y que es necesario estudiar en profundidad este género bacteriano como una prioridad dentro del lema “One World, One Health”. El profesor señala también que las pulgas juegan un papel como vectores de Bartonella, aunque es necesario investigar más para saber cuál es la dinámica de transmisión de la bacteria en mascotas.
* Maggi RG, Mozayeni BR, Pultorak EL, Hegarty BC, Bradley JM, Correa M, et al. Bartonella spp. bacteremia and rheumatic symptoms in patients from Lyme disease–endemic region. Emerg Infect Dis. 2012 May. http://dx.doi.org/10.3201/eid1805.111366