cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/07/2013 | Salir de la hemeroteca

Displasia de tricúspide en Bulldog Francés

Displasia de tricúspide en Bulldog Francés

El paciente de este caso presenta distensión abdominal grave, mucosas pálidas y signo clínico de pulso yugular positivo, lo que evidencia que la presión de la vena está aumentada por un fallo cardiaco derecho.

Belén Coromoto Verdugo
Servicio de Cardiología de Sinergia Veterinaria
ecografía@sinergiaveterinaria.es
Imágenes cedidas por la autora

Las malformaciones de las válvulas auriculoventriculares son la alteración congénita más común en los gatos, pero representan un porcentaje inferior en los perros.

Se han llevado a cabo numerosos estudios sobre la prevalencia de las cardiopatías congénitas en perros, mayoritariamente en Estados Unidos, Australia, Inglaterra, Suiza e Italia.

Los defectos más comúnmente diagnosticados son: ductus arterioso persistente, estenosis pulmonar, estenosis aórtica, defecto del septo interventricular, displasia de tricúspide y tetralogía de Fallot.

La displasia de la válvula tricúspide representa aproximadamente el 5% de las patologías congénitas que suelen diagnosticarse; los perros de raza grande -Gran Danés, Pastor Alemán, Golden Retriever, Labrador Retriever y Weimerianer- son los más afectados por esta patología. En el Labrador Retriever está comprobado que es hereditaria, mientras que en el resto sólo se sospecha que pueda serlo.

Entre las malformaciones congénitas de la válvula tricúspide existe una variedad ampliamente reconocida en la especie humana, denominada anomalía de Ebstein, que consiste en un desplazamiento apical de la valva septal o posterior de la tricúspide, asociado con un alargamiento de la valva anterior o parietal. Esta anomalía está asociada en la mayoría de los casos a la persistencia del foramen oval o defecto del septo interatrial. En veterinaria resulta poco frecuente en perros y muy rara en gatos.

Anamnesis y exploración

Se presenta un Bulldog Francés de cuatro meses cuyos dueños están preocupados por la distensión abdominal grave que muestra el animal. Durante el examen físico abdominal, se ratifica la distensión abdominal marcada y a la palpación se detecta signo positivo de onda líquida, lo que confirma la presencia de ascitis (figura 1). En el examen físico torácico durante la auscultación se detecta un soplo sistólico grado IV/VI en el hemitórax derecho con mayor intensidad en el área de la válvula tricúspide, pero no se detectan arritmias y la auscultación pulmonar es normal.

Figuras 1, 2 y 3. Distensión abdominal (ascitis) (izquierda). Radiografía laterolateral (centro).  Radiografía ventrodorsal (derecha).

Hay que recordar que la intensidad del soplo no está correlacionada con la gravedad del proceso, y existen evidencias de que, en algunos casos, a cachorros con malformaciones graves sólo se les detectan soplos sistólicos de baja intensidad.

El paciente presenta también mucosas pálidas y distensión yugular con signo clínico de pulso yugular positivo, lo que evidencia que la presión venosa de la yugular está aumentada, como consecuencia de un fallo cardiaco derecho. Cuando no se desarrolla el fallo cardiaco derecho, el signo del pulso yugular es negativo, puesto que la presión venosa es normal.

Pruebas diagnósticas

En el estudio radiológico se evidencia una cardiomegalia grave: la importante dilatación del atrio derecho provoca una megalia de todo el corazón derecho que conlleva una marcada desviación del ápex hacia la izquierda (figuras 2 y 3). En la proyección latero-lateral se detecta una dilatación marcada de la vena cava caudal, signo evidente de fallo cardiaco derecho.

Al realizar el electrocardiograma se observa: dextroeje, taquicardia sinusal con ritmo regular y “P” mitrale (figura 4).

Figura 4. Derivación II del ECG.

Con la información obtenida hasta el momento se sospecha de un posible fallo cardiaco derecho de origen congénito, por lo que se procede a realizar el estudio ecocardiográfico para confirmar una cardiopatía congénita derecha. Durante el estudio en el corte paraesternal derecho eje largo 4 cámaras modo bidimensional se detecta dilatación grave del atrio derecho con septo interatrial abombado hacia atrio izquierdo, lo que ratifica la sobrecarga de volumen en atrio derecho (figura 5); dilatación de ventrículo derecho y corazón izquierdo reducido. En el eje corto modo bidimensional del ventrículo izquierdo a nivel de los músculos papilares o cuerdas tendinosas
se detecta un movimiento septal paradójico del septo interventricular (figura 6), reflejado también en el modo M del ventrículo izquierdo (figura 7), donde se puede volver a evidenciar la megalia tan grave de corazón derecho con respecto al izquierdo.

Figuras 5 y 6. Corte paraesternal derecho eje largo 4 cámaras en el que se observa abombamiento del septo interatrial hacia atrio izquierdo, tamaño reducido de ventrículo izquierdo (izquierda). Modo 2D corte paraesternal eje corto ventrículo izquierdo (derecha).
Figuras 7 y 8. Modo M del ventrículo izquierdo, que refleja dilatación del ventrículo derecho y movimiento paradójico del septo interventricular (izquierda). Corte apical izquierdo 4 cámaras (anomalía de las valvas parietal y septal de la válvula tricúspide) (derecha).

Diagnóstico y discusión

El diagnóstico es de displasia de la válvula tricúspide. La malformación congénita de la válvula tricúspide se caracteriza por un amplio espectro de lesiones patológicas que afectan al aparato valvular (comprendido por las valvas septal y parietal, las cuerdas tendinosas y los músculos
papilares) y tiene como secuela más frecuente la insuficiencia valvular, la estenosis o ambas. Las valvas de la tricúspide pueden estar engrosadas o fusionadas y también se pueden observar cuerdas tendinosas anormales (cortas y engrosadas o largas y finas). Además, los músculos papilares pueden estar mal posicionados en la pared ventricular (frecuentemente descrito), tener un desarrollo incompleto o estar ausentes.

La lesión clásica consiste en que la valva septal de la tricúspide está adherida al septo interventricular por cuerdas tendinosas anómalas. El movimiento restrictivo de la valva es el que genera la regurgitación o insuficiencia de la tricúspide. Ésta se ve empeorada por la dilatación del ánulus de la válvula.

Sin embargo, la estenosis de la válvula como consecuencia de una fusión de las comisuras de las valvas es poco frecuente.

La presentación clínica de la displasia de la válvula tricúspide es muy variable, como consecuencia de los diferentes grados de malformación, desde la detección de un soplo sistólico sobre el ápex derecho, hasta la presencia de ascitis grave como primer signo clínico. Entre las evoluciones frecuentes están: la dilatación progresiva de corazón derecho, la congestión cardiaca derecha (ascitis y/o derrame pleural) y la muerte prematura por fallo cardiaco progresivo.

La ecocardiografía es la técnica de elección para diagnosticar la patología y evaluar su gravedad. El hallazgo ecocardiográfico más típico es la dilatación del atrio derecho, de forma que el tamaño del atrio derecho puede ser más grande que el del resto del corazón. La sobrecarga de volumen del ventrículo derecho existe, pero nunca llegará a las dimensiones de sobrecarga de volumen del atrio derecho. El corazón izquierdo aparece disminuido, con ambos diámetros tanto al final de la sístole como al final de la diástole reducidos con respecto a los normales. Las valvas de la válvula tricúspide son anómalas. La valva septal puede aparecer adherida al septo interventricular con movimiento restringido (debido a la falta de desarrollo de las cuerdas tendinosas, “acortamiento”). La valva parietal aparece alargada. Los músculos papilares pueden aparecer adheridos a la valva o mal posicionados. Con doppler color se detecta jet de regurgitación en sístole, en el atrio derecho.

En el corte apical izquierdo 4 cámaras se observa el movimiento limitado de la valva septal de la tricúspide debido al acortamiento de las cuerdas tendinosas restringiendo el movimiento de la valva septal (figura 8). La ecocardiografía realizada ratifica todos los hallazgos mencionados, lo cual permite la confirmación del diagnóstico.

Figuras 9 y 10. Corte apical izquierdo 4 cámaras (anomalía de las valvas parietal y septal de la válvula tricúspide) (izquierda). Doppler color, jet en sístole de la válvula tricúspide (derecha).

Tratamiento médico

No existe tratamiento curativo, sólo paliativo. Su objetivo principal es mejorar la calidad de vida, reduciendo la ascitis, y consiste en la administración de diuréticos e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA). En nuestro caso, y debido a la gran cantidad de fluido acumulado en abdomen, se procedió a realizar centesis para aliviar el malestar.

Bibliografía

- Bonagura J.D. and Lehmkuhl L.B. (1999). Congenital heart disease. Textbook of Canine and Feline Cardiology. Fox, Sissin and Moise. Ed. Saunders. p 519.
- Feigenbaum, H. (1994). Echocardiography. Ed. Leafebiger. 5th Edition. P 354-357.
- Kittleson M.D and Kienle R.D., (1998). Congenital Abnormalities of the atriventricular valves. Small Animal cardiovascular Medicine. p 273-275.
- Oliveira P., Domenech O., Silva J., Vannini S., Bussadori R., and Bussadori C. (2011). Retrospective Review of Congenital Heart Disease in 976 Dogs . J Vet Intern Med 2011; 25:477–483.
- Oyama M.A. et al. (2005). Congenital heart diseases. Textbook of veterinary Internal medicine.Ettinger S.J., Feldman E.C. 6th Edition. Saunders Elesevier. p 995-997.
- Shah PM, Raney AA (2008). Tricuspide Valve Disease. Curr Probl. Cardiol. Feb; 33(2):47-84.

Agradecimientos
- Hospital Happy Animal
- Clínica Veterinaria Arca de Noé

Figuras 11 y 12. Modo M color de la válvula tricúspide (izquierda). Doppler continuo en la válvula tricúspide que cuantifica la velocidad y gradiente de presión de la regurgitación sanguínea (derecha).
Figuras 11 y 12. Modo M color de la válvula tricúspide (izquierda). Doppler continuo en la válvula tricúspide que cuantifica la velocidad y gradiente de presión de la regurgitación sanguínea (derecha).
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (11)   No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Comenta esta noticia (Login)
Normas de uso
  • Argos Portal Veterinaria es una web técnica para intercambio de información entre veterinarios de animales de compañía y profesionales afines; por este motivo no se publicarán comentarios de propietarios de mascotas.
  • Las opiniones vertidas en los foros de discusión son las de los internautas, en ningún caso de Argos Portal Veterinaria. No están permitidos los comentarios injuriantes o contrarios a la ley, que serán rechazados; también nos reservamos el derecho a eliminar comentarios fuera de tema.
  • La dirección de email solicitada no será publicada y en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto