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Empleo de primates no humanos en experimentación

El debate sigue vigente

Empleo de primates no humanos en experimentación

Unos 10.000 primates no humanos se utilizan en la actualidad como animales de experimentación sólo en la Unión Europea. A pesar del gran dilema ético que supone utilizarlos y de que se han comenzado a utilizar métodos alternativos, los expertos insisten en que siguen siendo necesarios.

Andrea Iribar López y María Fuencisla Martínez Del Barrio
Estudiantes de segundo ciclo
Facultad de Veterinaria, Campus de Lugo
Universidad de Santiago de Compostela
Este trabajo ha sido tutorizado por Cristina Castillo, de la Facultad de Veterinaria del Campus de Lugo (USC)
Imágenes cedidas por las autoras

Actualmente, alrededor de unos 12 millones de animales son utilizados con fines científicos cada año en la Unión Europea, de éstos, unos 10.000 son primates no humanos (PNH). Aunque se sabe que el uso de primates como animales de experimentación está en descenso debido al dilema ético-moral que genera y la puesta en marcha de métodos alternativos, los expertos insisten en que su uso sigue siendo necesario. En efecto, son muchas las razones para el empleo de PNH en experimentación pero, sin lugar a dudas, la principal se basa en las similitudes a nivel fisiológico, biológico y evolutivo con respecto al ser humano. Asimismo, hay muchos avances en psicología, fisiología o medicina, que no hubieran sido posibles sin estas investigaciones.

Los que más frecuentan el laboratorio son el mono Rhesus (Macaca mulatta), al que se le debe la denominación del factor Rh, y el mono Cynomolgus (Macaca fascicularis), el cual fue utilizado para conocer los efectos de la lenalidomida, que producía malformaciones fetales tras su administración en hembras gestantes.

Mono Cynomolgus (Macaca fascicularis), a la izquierda, y mono Rhesus (Macaca mulatta).

En los últimos años, los monos tití (Callithrix jacchus) se han convertido en las nuevas “ratas de laboratorio”. La elevada heredabilidad genética demostrada por recientes estudios nipones ha llevado a estos pequeños simios a convertirse en un nuevo modelo de investigación de enfermedades neurodegenerativas de difícil estudio como por ejemplo, la esclerosis lateral amiotrófica o el Alzheimer.

Hoy en día, los primates sólo se utilizan en experimentación animal si no existen especies o métodos alternativos adecuados. Principalmente, se emplean en pruebas de seguridad de productos y dispositivos farmacéuticos, pero también para la investigación básica en biología y el desarrollo de productos y dispositivos médicos.

Casi todos los primates utilizados en experimentos científicos descienden de animales criados en cautividad, en ocasiones durante varias generaciones. Excepto algunos casos, las investigaciones con animales nacidos en cautividad suelen proporcionar datos más fiables y precisos que las que se llevan a cabo con animales nacidos en estado salvaje y capturados. Estos últimos se utilizan en muy pocas ocasiones para investigar, pero siguen siendo necesarios para evitar los efectos negativos de la endogamia. Aun así, el debate está servido. Un artículo publicado en la revista Nature, en marzo de 2012, se hacía eco de la protestas elevadas por diversos colectivos sociales hacia empresas que transportaban primates para investigación (Air France, Air Canadian) desde la isla Mauricio o el sureste asiático hacia Europa y Estados Unidos, principales destinatarios.

Y este tipo de animales va a centrar nuestro trabajo. Si bien en los últimos años se han realizado importantes inversiones destinadas a la mejora de las condiciones de alojamiento de los primates cautivos destinados a investigación, aún hay aspectos desconocidos en cuanto a sus necesidades físicas y sociales.

Tipos de estrés a los que se ven sometidos los PNH capturados

Estrés social

  • La captura: hablamos de animales desplazados bruscamente desde su entorno natural a otro puramente científico. Dependiendo de las características de la especie, del carácter del primate, de la situación de captura y del ambiente nuevo al que se le expone, es frecuente la aparición de estados depresivos y/o comportamientos agresivos.
  • El aislamiento: bien sea por razones de cuarentena, facilidad de manejo o comodidad, afecta a animales que son gregarios. Ello contribuye a mantener el estado de tensión del animal, apareciendo estereotipias y/o automutilaciones.
  • El destete temprano: los ejemplares que son separados de la madre de forma temprana, suelen ser menos adaptables, mostrando frecuentemente deficiencias en la conducta social, estereotipias e incluso anomalías en el sistema endocrino e inmunológico y que harán inviable o poco creíble cualquier investigación posterior. Pero estos problemas no sólo afectan a las crías: la madre puede llegar a descuidar a futuras camadas, causando carencias sociales y comportamentales en ellas. Por ello es recomendable evitar el empleo de este tipo de animales.

Estrés de manejo y medioambiental

  • El transporte hacia el lugar de destino: es muy fácil que un simio capturado sufra hipertermia y mareos durante el viaje. Esto se agrava si las condiciones de transporte son incorrectas: una mala ventilación, el hacinamiento o jaulas de tamaño reducido traen consigo una escasez de movimientos que incrementan la ansiedad.
  • El cambio de alimentación: los primates son animales que dedican la mayor parte de su tiempo en conseguir el alimento. La administración pautada de éste (1-2 tomas, en horas concretas) altera negativamente su conducta. En estos casos, se recomienda esconder la comida en el habitáculo o el uso de dispositivos en los que el acceso a la comida sea indirecto y requiera un gasto de tiempo. Así se evitarían conductas estereotipadas por aburrimiento y falta de estímulo. Tristemente, muchos laboratorios emplean la privación de comida y agua para conseguir que el primate sea más participativo con el experimento…
  • Los ruidos: cuando el simio llega al laboratorio, todos los ruidos a los que es sometido son nuevos para él y no puede esconderse o huir como sería habitual en su entorno natural. Sin embargo, los ruidos más estresantes son los provocados por los otros simios al ser sacados de las jaulas, sometidos a pruebas o por vocalizaciones anormales.
  • La luz: la luz solar es una necesidad mínima y básica que cualquier mamífero necesita. No es difícil imaginar el desconcierto de un animal, acostumbrado a un entorno natural con una regulación fisiológica de su fotoperiodo, sometido a un ambiente donde la única fuente lumínica es artificial.
  • La actividad física: los PNH de laboratorio pasan gran parte de su tiempo metidos en jaulas que limitan sustancialmente su movimiento. Esta situación antinatural, sobretodo en animales con una gran actividad diaria, favorece el desarrollo de problemas metabólicos y músculo-esqueléticos.
  • El contacto humano: este es uno de los factores que más estrés provoca y que es inevitable. El manejo al sacarlos de su jaula, las pruebas a las que son sometidos, las exploraciones clínicas para evaluar su estado de salud o los métodos de inmovilización empleados causan una gran ansiedad. El animal entonces se sentirá absolutamente indefenso y a merced del peligro, por lo que su excitación, intranquilidad y ansiedad alcanzarán, muy probablemente, el punto máximo soportable. El empleo de fármacos tranquilizantes ayuda a sobrellevar esta situación, no sin afectar al estado de salud del animal. En este sentido, un personal formado y preparado, consciente de las necesidades de estos animales, ayudará a minimizar la ansiedad y tensión presentes. Creemos que debería ser exigible a todos los grupos de investigación biomédica la realización de cursos reconocidos de experimentación animal

En definitiva…

A pesar de que su uso está en descenso, de que se están valorando cada vez más métodos alternativos, y la reticencia de la sociedad hacia este tipo de investigaciones, lo cierto es que sigue habiendo PNH empleados en experimentación animal. Determinados procesos como el Parkinson o los accidentes cerebro-vasculares requieren del empleo de estos animales para lograr una cura. La ciencia debe aceptar esa realidad pero también debe hacer todo lo posible para minimizar el sufrimiento de los animales y mantener las condiciones necesarias de bienestar de los mismos.

A pesar de haber entrado en vigor el Real Decreto 53/2013 de 8 de febrero, relativa a la protección de los animales utilizados para investigación y otros fines científicos, y que regulan severamente estas actividades, creemos que nuestro papel como veterinarios es hacer una llamada de atención hacia este aspecto y resaltar la necesidad de personal formado y especializado cara a estas necesidades, para lo cual son imprescindibles los cursos de formación, tanto para trabajar con animales de experimentación como para diseñar protocolos de investigación.

Imagen de la Eurocámara durante la votación de la Directiva 2010/63/UE en el año 2010.

Bibliografia

Comité de Manejo en Cautividad de la Sociedad Internacional de Primatología (2007). Directrices Internacionales para la adquisición, cuidado y reproducción de primates no humanos. 2 ed. International Primatological Society-IPS, USA.
Conlee K. M. (2007). Chimpanzees in research and testing worldwide: Overview, oversight and applicable laws. Proc. 6th World Congress on Alternatives & Animal Use in the Life Sciences, 111-118, Tokio (Japón).
De Martos C. (2012) El experimento de los monos fluorescentes. Disponible en: http://www.elmundo.es/. Fecha de acceso: 16 de mayo del 2012.
Directiva 2010/63/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos. Diario Oficial de la Unión Europea, 276: 33-79
Real Decreto 53/2013 de 8 de febrero, por el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación, y otros fines científicos, incluyendo la docencia. Boletín Oficial del Estado (BOE), 34: 11370-11421
International Council for Laboratory Animal Science-ICLAS (2009). Guía para el desarrollo y reconocimiento de los programas de formación del personal implicado en la utilización de animales para experimentación y con otros fines científicos. Comité Español de ICLAS y Ministerio de Ciencia e Innovación, Madrid, España.
Wadman M. (2011). Activists ground primate flights. Nature, 480: 424-425.
Wadman M. (2012). Activists ground primate flights. Nature, 483: 381-382.

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    4167 | José Juan Patiño - 26/09/2013 @ 15:06:45 (GMT+1)
    Me ha parecido muy interesante, no solo estamos obligados desde el punto de vista ético a causar el mínimo trastorno posible a los PNH dedicados a experimentación, sino que intuyo que los resultados de las investigaciones realizadas con ellos, serán tanto más fiables cuanto menos los alteremos de sus hábitos sociales, alimenticios o de cualquier otra índole.
    4148 | Milton Lara Gómez - 18/09/2013 @ 21:36:37 (GMT+1)
    Todo lo dicho es cierto, peroo no veo hacia donde va este nuevo trabajo, ni que información nueva nos aporta.

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