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Tratamiento etológico del picaje en psitácidas de compañía

El trastorno de las aves conocido como picaje corresponde a una anomalía del comportamiento

miércoles 01 de julio de 2015, 14:25h

Las psitácidas de compañía son aves que, si no reciben las atenciones necesarias, pueden sufrir trastornos conductuales como el picaje. Su tratamiento es complicado y debe abordarse desde una perspectiva tanto médica como etológica.

Manuel María Moreno Gómez
Clínica Veterinaria Gran Duque
Jerez de la Frontera, Cádiz (España)
Imágenes cedidas por el autor

El trastorno de las aves conocido como picaje o FDB (Feather Damaging Behavior o Feather Destructive Behavior) corresponde a una anomalía del comportamiento en la que las aves deterioran (cortan, arrancan y/o mastican) sus propias plumas, con o sin automutilación de tejidos subyacentes (piel o músculo). Se da en muchas especies de psitácidas mantenidas en cautividad, con una mayor incidencia en cacatúas y loros grises africanos. La etiología es multifactorial y el diagnóstico requiere descartar numerosas causas médicas, ambientales y comportamentales. Entre los problemas puramente orgánicos podemos encontrar: desequilibrios alimenticios o carencias nutricionales, intoxicaciones, infecciones bacterianas, fúngicas, víricas, infestaciones parasitarias, causas metabólicas, desórdenes neuroquímicos, etc.

La solución al problema es normalmente compleja y frustrante, tanto para el veterinario como para el dueño del animal. Además, para llevar a cabo los tratamientos médicos se necesitan voluntad por parte del propietario y facilidad de administración de la medicación prescrita. Las psitácidas no son pacientes fáciles de medicar y el hecho de manipularlas o forzarlas puede dañar la relación del propietario con la mascota.

El objetivo de este artículo es mostrar nuestra visión sobre las posibilidades de diagnóstico y tratamiento del FDB, considerando los factores etológicos y ambientales de igual o mayor importancia que los puramente médicos u orgánicos, esto es, abordando esta patología desde un punto de vista más holístico.

Figura 1. Las cacatúas son de las especies más propensas a sufrir trastornos del comportamiento.

Presentación en la consulta: anamnesis y abordaje

Cuando se presenta en la consulta un caso clínico de un loro que se daña las plumas, evaluamos tanto al paciente como al propietario. No incluimos en extensos estudios a propietarios que no son conscientes de la complejidad del problema y que básicamente solicitan una rápida solución a través de la prescripción de algún fármaco “milagroso”. Lo primero que hacemos es una discriminación entre propietarios: colaboradores o no.

Es muy útil, y ahorra mucho tiempo, enviar una ficha al dueño del loro que pide una cita antes de llegar a la consulta. Podemos hacer esta ficha tan exhaustiva como queramos y, de hecho, hay muchos modelos de anamnesis para FDB propuestos por varios autores.

Para nosotros son de gran importancia los siguientes puntos:

Origen del animal

Afortunadamente ya son pocos los loros de origen salvaje que vemos en consulta. Según algunos estudios estos animales son más propensos a sufrir FDB que los criados por sus padres o criados a mano artificialmente.

Los loros que han sido realojados, provienen de otros propietarios o de protectoras (que han sufrido una ruptura brusca de vínculos) son más propensos a padecer FDB.

Método de crianza

La forma de crianza es un tema de debate importante entre los criadores más serios. Muchos hacen crianza grupal y alimentan a los polluelos a mano desde el mismo día del nacimiento. Algunos usan parentales hasta una edad determinada y terminan de criarlos a mano desde el último tramo de crecimiento hasta el destete. Otros en cambio, prefieren interactuar con los pollos mientras están en el nido con los padres, para empezar a construir una relación positiva entre el ser humano y el animal. Por ejemplo, introducen sus manos dentro del nido varias veces al día o proporcionan una pequeña cantidad de papilla a los pollitos mientras los padres los crían.

En el caso de loros medianos (amazonas, yacos) y de guacamayos que tienen periodos largos de dependencia de sus padres, algunos criadores usan los llamados “tutores” para enseñarles comportamientos como la manipulación y consumo de frutos secos, el acicalamiento, el juego y las conductas propias de la especie. Desgraciadamente, estos factores son olvidados o simplemente obviados por muchos pequeños criadores o intermediarios que venden pollos a edades muy tempranas (a veces sin capacidad ni de termorregular) en las que física y psíquicamente no están preparados para la vida con un propietario, en la mayoría de las ocasiones, inexperto, que aun con toda su buena fe cometerá muchos errores que marcarán psíquica y físicamente al pollito.

La educación del cliente en este sentido, hará que se refuerce la confianza en el veterinario que podrá aconsejar criaderos o criadores que contemplen estas importantes cuestiones y que marcarán la diferencia en el potencial del loro como futura mascota equilibrada. Estamos convencidos de que es una manera de hacer pensar a la gente antes de comprar y no a la inversa. Recordemos que un gran número de loros grises desarrollan FDB antes de llegar a la madurez sexual (no hay aún influencia hormonal), en la etapa de juveniles. Según Wanker 1996, los lazos tempranos entre aves hermanas son muy importantes para su desarrollo social de forma análoga a lo que sucede en primates.

Figura 2. Pollito de Guacamayo Jacinto (Anodorhynchus hyacintinus) en crianza grupal con otras especies (Ara rubrogenys).

Estudio del hábitat: alojamiento, ambiente y exposición exterior

La mayoría de las veces vemos en consulta loros en sus jaulas (otras veces vienen en transportines de viaje) y nos entretenemos un buen rato solo para informar al propietario de las cosas que no están bien en ella o que simplemente podrían mejorarse. Las jaulas redondas no tienen un lugar o esquina donde el loro pueda esconderse ante una amenaza; tampoco tienen puntos de orientación o referencia y pueden producir estados de ansiedad o estrés. Las rejillas son necesarias para evitar el contacto con las heces y la comida desechada; además deben tener una separación mínima con el suelo.

A veces las jaulas están viejas y oxidadas, con el consiguiente peligro de ingestión de fragmentos metálicos por parte de las aves. El número, tamaño y disposición de los aseladeros es igualmente de gran importancia.

El lugar que ocupa la jaula en la casa es también importante y de hecho lo ideal sería ver al loro in situ, en su hábitat cotidiano, para poder emitir un buen diagnóstico. Conocer si tiene una o dos jaulas (para pasar el día y de descanso), parque de juego, árbol de Java para asolearse u otros es parte fundamental de la historia clínica. Igualmente es necesario saber si sale con frecuencia de la jaula y el tiempo que pasa fuera de ella

Será necesario conocer si el animal tiene acceso al exterior (jardín, balcón, ventanal…) o, al menos a la luz solar natural (sin cristales ni plásticos que filtren la radiación UV). Los yacos son muy sensibles a hipocalcemias. Algunos autores opinan que han evolucionado en ambientes de gran exposición solar y están habituados a captar la vitamina D3 (necesaria para asimilar el calcio) por exposición solar más que de las fuentes de las que se alimentan.

Alimentación

El conocimiento en profundida de la dieta de las principales especies vistas en la clínica de psitácidas es crucial. Se puede decir que prácticamente el 99 % de los propietarios de loros mascota tienen algo o mucho que cambiar tanto a nivel cualitativo como en el componente etológico de la alimentación (lo que se denomina conducta alimentaria). Pensamos que si hay aproximadamente 350 especies de loros, existe la misma cantidad de dietas posibles para formular.

Explicar al propietario la dificultad de asemejar la dieta en cautividad a la de la naturaleza, es una herramienta útil para que tome conciencia de la importancia de la alimentación como base fundamental de la medicina preventiva de estas aves (y prácticamente de cualquier animal).

Porcentajes aproximados aconsejables de grasa (GB) y proteína (PB) en la mezcla de semillas de distintas especies de psitácidas

Manejo, relación con el propietario (bounding)

El modo en que el propietario se relaciona con su loro mascota tiene un gran peso en el desarrollo del FDB. Muchos loros carecen de interacción alguna con sus iguales o personas. Otros viven en casa con loros de igual o distinta especie u otros animales. Los loros son criaturas sociales y necesitan interactuar con sus congéneres o al menos con el propietario y que esto sea parte de su rutina diaria. Esta interacción con el dueño debería ser en una línea de entrenador-alumno más que de pareja con un fuerte vínculo afectivo.

Propuesta de plan diagnóstico médico

En nuestra clínica hacemos un estudio básico que suele incluir un hemograma completo, bioquímica general (calcio iónico) y proteinograma, además de radiografías, estudio coprológico y exploración externa del animal incluyendo todas las aberturas naturales, la glándula uropigial y las áreas de piel afectadas (exposición directa de plumas rotas al microscopio, citología de pulpa del folículo, papel celo para la impronta de piel, etc.). Según la especie y el origen del animal proponemos descartar principalmente: poliomavirus, circovirus y Chalmydia psittaci mediante PCR. En casos más complejos, y si nos lo permite el presupuesto del propietario, incluimos además cultivos de buche y cloaca, así como las biopsias de piel pareadas (piel intacta/piel afectada) y/o concentración de metales en sangre (Pb, Zc, Cu).

Causas probables de alteraciones del comportamiento
  • Ausencia de ramoneo.
  • Dieta inapropiada.
  • Carencia de juego independiente.
  • Carencia de baños, exposición solar, calidad del aire.
  • Descanso insuficiente.
  • Ejercicio físico escaso.
  • Ansiedad por separación, sobredependencia del propietario.
  • Búsqueda de atención.
  • Desorden compulsivo.
  • Falta de estimulación mental.
  • Comportamiento desplazado frente a factores estresantes, fobias.
  • Sobreestimulación sexual, hormonal.
  • Acicalamiento escaso o excesivo.
  • Insuficientes oportunidades para el aprendizaje y toma de decisiones.

Posibles causas etológicas del FDB

Las cacatúas tienden a formar un fuerte vínculo con sus propietarios y son loros realmente inteligentes. Muchos autores piensan que estas especies solo serían aptas para un pequeñísimo porcentaje de personas debido a su gran inteligencia y alta demanda de interacción social (se dice que son mascotas “para jubilados”). La deprivación social y la ansiedad por separación parecen ser frecuentes factores desencadenantes de FDB en estas especies.

Los yacos son propensos a sufrir aburrimiento por carencia de estimulación mental. Junto a las cacatúas y, quizás por su inteligencia, son los más propensos a padecer FDB. El desconocimiento del concepto de enriquecimiento ambiental hace que se descuide parcial o totalmente el papel que desempeñan los juguetes, o la rotación de la dieta (formas, presentación, composición de raciones, reparto a lo largo del día...), en definitiva, estímulos diarios que llenen las largas horas que pasan los loros en sus jaulas sin hacer casi nada.

En numerosas ocasiones los loros están en una dependencia de la casa apartada de su “grupo familiar o bandada”, es decir, están excluidos. En otras, puede que estén en zonas de demasiado paso o actividad lo que produce el efecto inverso por permanecer continuamente en estado de alerta. A veces los propietarios no se percatan de detalles en el lugar donde descansa el animal por la noche: la sombra de una rama que asoma por la ventana, la luz led de algún aparato eléctrico que parpadea constantemente, objetos que asusten al animal, etc. La costumbre de tapar la jaula con un trapo o manta, puede ser estresante para un animal presa que percibe el peligro en la noche y que usa principalmente su oído y su vista para emprender la huida.

Un hecho muy común es que los dueños construyan un vínculo demasiado estrecho con un pollito o loro juvenil recién adquirido. Esto puede marcar al animal de por vida. Cuando el loro deja de ser la principal atención de la casa o el propietario tiene obligaciones laborales que le ocupan un gran número de horas al día, este vínculo se rompe bruscamente y empiezan los problemas. Los loros criados a mano, sin hermanos, no socializados con otros, ni en la presencia de tutores, no han tenido la oportunidad de asimilar el gran porcentaje de comportamientos aprendidos de sus conespecíficos.

Figura 3. Los parques de juego, la luz solar y la humedad son muy importantes para la salud psíquica y física del loro.

Consideramos de vital importancia que una psitácida aprenda a jugar con otros loros/personas, y ella misma con sus juguetes. Igualmente el acicalamiento normal (ni en exceso ni por defecto) es un comportamiento aprendido que ocupa gran parte del tiempo de un loro. Algunos autores recomiendan poner hojas de zanahoria para que los pollitos pequeños criados artificialmente jueguen y aprendan a “pelar las hojas” y adquieran destreza cuando limpian sus plumas.

Si invitamos a un propietario a que pase algunas horas de un solo día observando a su loro dentro de la jaula, podrá entender cómo el aburrimiento por no tener nada que hacer y la carencia de estímulos está presente en el día a día del animal. Será muy fácil entender que su loro esté en riesgo de padecer trastornos de comportamiento o FDB.

En el otro extremo están los que mantienen al animal a todas horas subido al hombro, dándole besos en el pico, acariciando su dorso y bajo las alas. No lo saben, pero están literalmente “masturbando” a su loro. Además les agrada que el Agaporni se meta en un cajón abierto, bajo el cojín de su sofá o en un armario. Verles recortar trocitos de servilleta que portan bajo sus plumas es gracioso. Tampoco lo saben, pero están facilitando la búsqueda y construcción de nidos para llevar a cabo la reproducción y la cría. Todo ello puede acabar en frustración por prolongada influencia hormonal.

Estos comportamientos hacen que el loro esté hormonalmente activo (turned on). En la Naturaleza en cambio, esto ocurre solo en un momento del año (tras una estación lluviosa, aparición de larvas de insectos, alargamiento del fotoperiodo, aumento de temperaturas, aumento de la oferta de alimento disponible, etc.). En cautividad estos factores están artificialmente modificados y permanecen en muchas ocasiones activados durante todo el año, llegando a producir en numerosas ocasiones vocalización excesiva, agresividad, masturbación, obsesiones, estereotipias y FDB.

Tratamiento no médico del FDB

Alimentación, conducta alimentaria y ramoneo

La alimentación es la base y una de las herramientas fundamentales para cambiar tanto el estado mental del loro como su salud física. El conocimiento de las necesidades de la especie es vital para mantener su salud. Sin embargo, cuando hablamos de alimentar a un loro mascota no nos referimos solo a aportar aquellos nutrientes necesarios para la especie en cuestión, sino de cómo suministrarlos o presentarlos para permitir que el ave desarrolle las características típicas o normales de su especie, es decir, su conducta alimentaria. Un bebedero de goteo puede ser adecuado para un Lori acostumbrado a tomar néctar de flores, pero no para un Periquito o una Carolina que toman el agua de balsas o charcas en el suelo.

Por otra parte, la búsqueda de alimento, la selección de los distintos ítems según el estado de madurez, la explotación de recursos según las estaciones o las variaciones en la disponibilidad de los alimentos, son en definitiva lo que mantiene ocupados a los loros salvajes durante un gran porcentaje de su tiempo diario. Esto es precisamente lo que no hace un loro enjaulado con una monótona ración, sin juguetes ni estímulos sensoriales. Esto se llama ramoneo o conducta de búsqueda de alimento y será lo que tendremos que inculcar al propietario tanto como terapia, como para prevención en aves sanas.

Presentar la macedonia de fruta y verduras mezcladas y muy troceadas, para alternativamente ponerlas en trozos grandes, bien separados y en una tercera opción, trinchados en un juguete portafrutas, es aportar entretenimiento y sorpresa a la hora de comer. Administrar las raciones en dos o tres veces al día (principalmente a la mañana y al atardecer), dejando solo la cantidad necesaria que el loro consume; ofrecer primero la macedonia de fruta y verduras, en segundo lugar la ración de pienso/semillas y dejar para el final esos frutos secos que tanto le gustan; es una forma de tratar y educar a un loro mal alimentado durante mucho tiempo para acostumbrarlo a una dieta sana.

Modificación de hábitat, jaulas, parques de juego

Los elementos de conexión entre los distintos espacios de la jaula (perchas, cuerdas, etc.) son importantes para el aprovechamiento de todos los espacios de esta. Las perchas deben tener un grosor adecuado a la superficie y tamaño de los dedos de modo que no provoquen cansancio por ser muy finas o muy gruesas. A menudo vemos loritos (ninfas, agapornis, periquitos) con perchas de canarios muy finas y de superficie regular. La superficie irregular proporciona una alternancia en las zonas de apoyo de los dedos que beneficia al ave.

La ausencia/presencia de juguetes, su rotación o la manera en la que el dueño los introduce en la jaula, puede indicarnos causas de aburrimiento o incluso fobias en el animal.

Por supuesto las dimensiones mínimas de la jaula deberían permitir que el loro abra sus alas sin tocar las paredes. No hay tamaño máximo; serán tan grandes como lo permita el espacio de la vivienda del propietario. Siempre mejor alargadas horizontal que verticalmente. Creemos que es útil tener dos jaulas o una jaula y al menos un parque de juego: una para pasar el día y otra para la noche o mediodía (descanso). Esto introduce algún cambio en la rutina diaria del animal y, por otra parte, favorece la interacción diaria con el propietario que al menos en dos momentos al día maneja a su loro. Un estudio mostraba que las aves que pasaban más de ocho horas/día fuera de su jaula eran más propensas a padecer FDB.

Figura 4. El baño es crucial para mantener el buen estado del plumaje.

Ejercicio

Algunos autores apuntan al exceso de hidratos de carbono (arroz, pasta...) y grasas (frutos secos, semillas grasas) como una de las causas de FDB. En efecto, pensamos que existe un desequilibrio energético como factor predisponente. Los propietarios que tengan el espacio y el tiempo disponibles deben animarse a hacer volar a sus loros en interiores o exteriores (con ayuda de un profesional, con entrenamiento riguroso y bajo circunstancias muy concretas). En otro estudio sobre FDB se vio que los loros grises incapaces de volar eran cinco veces más propensos a sufrir esta patología que los voladores.

Si esto no es posible, al menos el hecho de que tengan que trepar, colgarse, subir, bajar y batir de vez en cuando las alas, ayudará a mantener el buen estado de articulaciones y músculos aparte de producir el gasto energético que equilibre el consumo de calorías que proporciona la ración diaria.

Mejora de la relación propietario-mascota

Entrenar al lorito mascota para hacer unos simples trucos que le proporcionan una recompensa (alimento, caricia y halago) es tan gratificante para el propietario como beneficioso para el estado mental del animal. Lo primero que hay que hacer es indicarle al propietario que teste a su loro para descubrir qué es lo que más le atrae de su dieta (treat interview). Pueden ser pipas, nueces o algún otro ítem que pueda ser fraccionado fácilmente; este se sacará de la dieta para ser usado exclusivamente en los entrenamientos.

Es posible adiestrar al loro para que se deje limar las uñas o que no se ponga nervioso cuando se hace el recorte de plumas de vuelo, en aquellos casos en los que así se decida (husbandry training). Enseñarles a subirse a una balanza para pesarles diariamente o semanalmente es útil como indicador cuando algo va mal en su estado de salud. Las personas más constantes pueden llegar a enseñarles trucos como targeting o señalar con el pico un objeto; recoger un juguete y traerlo, darse la vuelta, hacerse el muerto, etc. (tricks training). Creemos que es enormemente positivo poner al loro en la predisposición de asimilar cosas nuevas que rompan su monotonía. Por otro lado, esto fortalece la relación alumno-profesor donde el propietario adopta un papel mucho más saludable para el loro que el de pareja sentimental con el que no puede llevar a cabo su ciclo reproductivo (cópula, compañía permanente y cría de descendencia).

Corrección del fotoperiodo

Muchos propietarios no son conscientes de que su loro solo dormirá cuando todo esté en silencio y la habitación oscura, sin ruidos ni luces de televisiones encendidas. Se despiertan cuando lo hace el propietario (a veces muy temprano) y quizás el número de horas de descanso es insuficiente. En general aconsejamos 10-11 horas de descanso diarias. El alargamiento de las horas de luz estimulará la hipófisis y favorecerá la influencia hormonal sobre el loro. Típicamente vemos en la consulta agapornis y ninfas que ponen montones de huevos al año (incluso sin pareja), hecho que los debilita enormemente (hipocalcemias, fracturas de huesos largos, distocias). Solemos aconsejar al propietario que retire los nidos y los materiales para construirlos, espejos, etc. y, según el caso, administramos análogos de Gn-Rh (leuprorelina, deslorelina) para interrumpir la actividad ovárica.

Introducción del concepto de Enriquecimiento Ambiental (E.A.)

Según A. Nuevo, el E.A. consiste en “estimular el comportamiento exploratorio, físico y social de las aves a través de estímulos sensoriales para mejorar la calidad de vida de estos en cautividad y también nuestra relación con ellos”.

Es pues una de las herramientas base con la que podemos mantener el equilibrio emocional de un loro cautivo. Además aumenta el grado de implicación de los propietarios, ya que pueden aficionarse a construir juguetes para sus loros de una manera económica y divertida. En nuestra clínica organizamos cursos para propietarios donde enseñamos (nosotros o ponentes personalizados) cómo fabricar juguetes, qué materiales son inocuos para las aves, etc. También hablamos de otros temas relacionados con el mantenimiento de psitácidas en cautiverio. El enriquecimiento ambiental puede proporcionarse también a través de la comida. Los ítems usados, su rotación y presentación, esconder premios comestibles en los juguetes y obligar al loro a “trabajar” para llegar a ellos es muy útil, tanto para prevenir como para tratar problemas de FDB.

Una de nuestras prescripciones más frecuentes para tratar el FDB, es la construcción de un parque de juego. Cualquier persona puede comprar varios palos de madera del grosor adecuado (no tratada ni pintada) que se colocan en forma de crucetas con una distancia entre los palos verticales y horizontales suficientes para permitir al loro trepar usando sus patas y pico. En los extremos se colocan cuencos pequeños con premios (nueces, pipas, etc.). Así se obliga al loro a recorrer todo el parque antes de que sacie su hambre y curiosidad. En sucesivas sesiones se van cubriendo los cuencos con un papel al que se le hace un agujero en medio que permita la visualización del premio, de este modo el loro debe romper el envoltorio antes de llegar a él. Posteriormente se cubre por completo el comedero sin que se vea el alimento, pero ya el animal sabrá que está allí e irá a buscarlo aunque no lo vea. El parque debe tener aproximadamente la altura de la persona más baja de la casa (sin tener en cuenta niños) y un mínimo espacio entre la última barra y el suelo para que no se bajen fácilmente. En el camino de un comedero a otro colgaremos juguetes, cuerdas u otros elementos de conexión.

Detección precoz de conductas indeseadas

Cuanto más conozca el propietario acerca de las conductas normales y los cuidados básicos de la especie que mantiene en cautividad más fácilmente detectará tanto comportamientos anómalos, como problemas de salud de su mascota. Así, el profesional veterinario se enfrentará a un problema incipiente y no a uno plenamente instaurado o en su fase final, por lo que los porcentajes de resolución o mejoría serán ostensiblemente mejores.

Figura 5. Hay mil formas de fabricar un parque de juegos divertido y económico para loros con problemas de FDB.
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    Últimos comentarios de los lectores (4)

    5915 | Moderador del foro - 04/07/2016 @ 07:58:34 (GMT+1)
    Hola Diego:
    Ponte en contacto directamente con el autor para solicitarle más información.
    ¡Gracias por tu interés!
    5905 | Diego - 01/07/2016 @ 17:27:46 (GMT+1)
    Me parece excelente nota, como la mayoría de las que presentan, sin embargo me gustaría saber la bibliografía consultada, para profundizar más acerca de esta tema
    5698 | Inma - 04/04/2016 @ 07:58:52 (GMT+1)
    Muy buena , buenisima informacion y muy , muy completa y util gracias
    5378 | Marcela Martin - 13/07/2015 @ 17:27:33 (GMT+1)
    Muy útil y práctica.

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